Fin de la acampada en Sol: dos detenidos y 334 personas desalojadas en plena madrugada

400 POLICÍAS

Un dispositivo conjunto de 400 agentes de la Policía Nacional y Municipal desaloja de madrugada a 334 personas de la Acampada 26S en la Puerta del Sol, en una intervención saldada con dos detenidos por desobediencia que la Delegación del Gobierno califica de "último recurso"

arios agentes de la Policía Nacional controlan a las personas que se manifiestan en contra de la concentración promovida por Núcleo Nacional, en la Puerta del Sol, a 3 de octubre de 2026
arios agentes de la Policía Nacional controlan a las personas que se manifiestan en contra de la concentración promovida por Núcleo Nacional, en la Puerta del Sol, a 3 de octubre de 2026 | Europa Press

Un amplio operativo policial puso fin en la madrugada de este martes a la Acampada 26S instalada en la Puerta del Sol de Madrid, un desalojo que se saldó con dos personas detenidas por desobediencia y resistencia a la autoridad tras levantar los asentamientos en los que permanecían 334 personas. La intervención fue ejecutada por un despliegue de 220 agentes de la Policía Nacional y 180 de la Policía Municipal de Madrid, apoyados por dotaciones de bomberos y de los servicios sociales municipales.

La actuación ha generado versiones encontradas entre los convocantes y las autoridades institucionales. Mientras los portavoces de la protesta denunciaron una intervención "violenta" por parte de las unidades antidisturbios en la que aseguraron que se empleó gas pimienta y se produjeron varios heridos, la Delegación del Gobierno en Madrid defendió que el desalojo se completó "sin alteraciones violentas del orden público" y bajo criterios de "oportunidad, congruencia y proporcionalidad".

Desde la institución gubernamental, encabezada por Pilar Trinidad, argumentan que la disolución del campamento fue una medida de «último recurso» adoptada tras constatar que la movilización había perdido su carácter reivindicativo inicial tras más de un mes de ocupación de la plaza. Los informes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid alertaban de que las organizaciones convocantes iniciales ya se habían retirado y que la acampada derivó en un espacio ocupado en gran parte por personas vulnerables y sin hogar, escenario en el que se habían registrado "hechos presuntamente delictivos e incidentes" que generaban un riesgo directo para personas y comercios del entorno.

El operativo culmina varias semanas de avisos formales. La Delegación remitió escritos a los acampados los días 26 y 29 de octubre advirtiendo de que el tiempo de protesta había sido suficiente e instando al desmantelamiento de las tiendas. Aunque los propios portavoces anunciaron el pasado 30 de octubre la disolución de las comisiones organizativas, la permanencia de un grupo residual en la plaza motivó la orden final de desalojo dictada por la delegada para restablecer la normalidad en el centro de la capital.

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