La investigación de Urda pide limitar la velocidad de los trenes tras un fallo de seguridad

RECOMENDACIONES AITAT

La AITAT recomienda implantar provisionalmente la marcha a la vista en la alta velocidad y revisar los protocolos de circulación tras el accidente que dejó 69 muertos

Una grúa trabaja para retirar los vagones de los trenes accidentados en Urda.
Una grúa trabaja para retirar los vagones de los trenes accidentados en Urda. | Eusebio García

La Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios (AITAT) ha recomendado implantar de forma provisional la marcha a la vista en las líneas de alta velocidad cuando se reanude la circulación después de una anomalía en el sistema de seguridad habitual. La medida llega en el marco de la investigación del accidente ferroviario de Urda (Toledo), ocurrido el pasado 28 de octubre y en el que fallecieron 69 personas.

El organismo considera necesario reforzar las condiciones de seguridad hasta que se revisen y adapten los protocolos de actuación. Entre sus recomendaciones también figura revisar los procedimientos de los Centros de Regulación de Circulación (CRC) y evaluar los riesgos derivados del cambio del sistema de seguridad principal al de respaldo.

Según las primeras actuaciones de la investigación, a las 8:31 horas del día del accidente se produjo una pérdida de transmisión en el sistema LZB, que obligó a pasar a operar mediante el sistema alternativo BSL (Bloqueo de Señalización Lateral).

Este cambio requiere adaptar las condiciones de circulación y comprobar la posición de los trenes que ya se encuentran en la línea. Por ello, la AITAT considera que los protocolos de los centros de regulación deben establecer con claridad cómo deben actuar los responsables para regularizar la situación y en qué condiciones puede autorizarse la reanudación del tráfico.

Tres recomendaciones para reforzar la seguridad ferroviaria

La primera de las medidas planteadas consiste en establecer provisionalmente la marcha a la vista cuando se autorice la circulación tras una anomalía en el sistema de seguridad nominal que obligue a utilizar el BSL. Esta condición deberá mantenerse hasta que se revisen los protocolos correspondientes.

La marcha a la vista obliga al maquinista a adaptar la velocidad a 40 km/h a la distancia de vía que puede observar desde la cabina, de forma que pueda detener el tren ante cualquier obstáculo o señal de parada.

La segunda recomendación pasa por revisar los protocolos de los Centros de Regulación de Circulación, especialmente en lo relativo a la transición al sistema de respaldo y al posterior restablecimiento de las condiciones normales de circulación.

Por último, el organismo pide analizar los riesgos asociados a ese cambio entre sistemas para determinar si es necesario introducir mejoras en los procedimientos de explotación, modificar las condiciones de utilización del sistema o adoptar cambios técnicos y normativos.

La AITAT subraya que estas recomendaciones tienen carácter preventivo y que no anticipan las conclusiones que puedan alcanzarse sobre las causas y los factores que intervinieron en el accidente de Urda.

Contenido patrocinado

stats