Marruecos avisa a España de que no será el "chivo expiatorio" de la disputa política por la crisis de Ceuta

cuestiona las acusaciones

Marruecos rechaza ser utilizado como "chivo expiatorio" por la crisis migratoria de Ceuta y cuestiona las acusaciones españolas tras publicarse los informes del CNI, Policía y Guardia Civil.

Migrantes pasando la noche en los alrededores de Loma Colmenar, a 1 de septiembre de 2026, en Ceuta
Migrantes pasando la noche en los alrededores de Loma Colmenar, a 1 de septiembre de 2026, en Ceuta | MARCOS MORENO

El Gobierno de Marruecos ha advertido este jueves de que no permitirá ser utilizado como "chivo expiatorio" en la disputa política española y ha cuestionado que se le siga señalando por la entrada masiva de migrantes en Ceuta sin que, sostiene, existan pruebas que demuestren la responsabilidad de sus autoridades.

El Ministerio de Exteriores marroquí ha difundido un extenso comunicado un día después de que el Gobierno español publicase los informes del CNI, Policía Nacional y Guardia Civil sobre los sucesos de finales de julio en Ceuta. Rabat dirige buena parte de sus críticas contra el Partido Popular, aunque sin mencionarlo expresamente.

Marruecos lamenta la utilización del reino con fines de política interna y considera "especialmente lamentable" que "partidos históricos, con experiencia en la gestión gubernamental", hayan entrado en un terreno donde, a su juicio, "la retórica populista y desmesurada se impone al sentido común".

El comunicado también critica que "instituciones legislativas y judiciales respetables incurran en iniciativas desafortunadas que abonan el terreno para el desencuentro", en aparente referencia a la decisión del Congreso de dar luz verde a la ley que otorgaría la nacionalidad a los saharauis, todavía pendiente del Senado.

"Ni baza electoralista ni chivo expiatorio"

"El Reino de Marruecos rechaza ser utilizado como baza electoralista y tampoco acepta convertirse en chivo expiatorio de ajustes de cuentas políticos", sostiene el Ministerio de Exteriores, que recuerda que la vecindad entre España y Marruecos constituye "una realidad inmutable".

Rabat advierte de que una "ceguera estratégica" puede convertir la relación entre ambos países en una fuente de "desconfianza crónica y tensiones recurrentes", frente a una política basada en la "valentía y altura de miras".

Sobre la entrada masiva de migrantes en Ceuta, el Gobierno marroquí califica los acontecimientos de "lamentables" y considera necesario realizar "un examen en profundidad" para determinar sus circunstancias, identificar posibles injerencias y manipulaciones y evitar que vuelvan a producirse.

"¿Por qué se mantiene la crítica contra Marruecos cuando ningún dato, ningún hecho, ni ningún informe establece alguna implicación de las autoridades marroquíes?", plantea Exteriores. Los informes de las fuerzas y cuerpos de seguridad españoles no responsabilizan directamente a Rabat, aunque sí hacen referencia a "pasividad" y "negligencia" durante los acontecimientos del 30 de julio.

Marruecos también cuestiona por qué no han sido devueltos los migrantes en situación irregular que permanecen en Ceuta pese a que, según asegura, se ha comprometido oficialmente a readmitirlos.

El comunicado se refiere igualmente a los menores no acompañados y pregunta por qué permanecen "lejos de sus familias cuando Marruecos ha pedido repetidamente su retorno".

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