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INCOMUNICADO EN BUÑOL
La DANAque castigó especialmente a la Comunidad Valenciana cogió por sorpresa a muchos vecinos. Empleados en sus puestos de trabajo, personas en la calle y hasta a conductores en plena carretera. Es el caso de Mesfín Gómez (Ourense, 2006), un joven futbolista que este verano dejó la UD Ourense para fichar por la cantera del Levante. Dos días después de la catástrofe continúa prácticamente incomunicado en la ciudad deportiva del equipo granota, en Buñol.
"Es apocalíptico"
Sorprendido por haber podido recibir la llamada tras varios días prácticamente incomunicado, este ourensano nos narra la situación que vive, "sin luz, sin agua y casi sin comida". Mesfín describe la situación que vive la zona en la que se encuentra, que pese a no ser la más afectada, "está todo destrozado".
El pasado martes, el ourensano se encontraba realizando una práctica de autoescuela, cuando comenzó a recibir alertas en su teléfono móvil: "Casi no había salido de la ciudad deportiva cuando empezaron a cortar todas las calles. Casi me quedo atrapado, pero volvimos por una carretera del monte", recuerda, aunque admite que fue más afortunado que alguno de sus compañeros: "Hay uno que para llegar a su casa tardó 6 horas estando dentro del coche".
"Las alertas llegaron bastante tarde para lo que ya era"
Del mismo modo, se une a una de las críticas más repetidas durante el desastre: "Las alertas llegaron bastante tarde para lo que era".
La situación que vive el futbolista le hace sentir que tuvo "suerte, dentro de lo que cabe", ya que su vida apenas corrió peligro. Sin embargo, asegura que el ambiente es "apocalíptico": "Casi no puedo hablar con mis padres".
En la ciudad deportiva cada vez escasea más la comida, aunque en las últimas horas un supermercado cercano reabrió sus puertas: "Solo podemos pagar en efectivo, hacemos turnos para ir. No quedan muchos suministros, va todo el pueblo", relata.
Afortunadamente para él y sus compañeros, una de las cocineras del complejo deportivo es del propio Buñol. Mesfín cuenta cómo esta mujer les deja "entrar a su casa a cargar los móviles y ducharnos un poco". Además, allí reciben la poca información de la situación que les llega, por lo que se sorprendía cuando le comunicamos que la cifra de muertos ascendía a alrededor de 160: "Lo último que había visto es que eran 104".
En pleno parón de selecciones, los jugadores del Levante UD tienen días libres hasta el próximo lunes. El plan de Mesfín era regresar a Ourense hasta entonces, lo que ahora resulta imposible: "Mis padres no pueden venir por carretera y los vuelos están carísimos. El problema es salir de Valencia, con llegar a Madrid ya me llegaría, pero aún así volver estaría imposible", cuenta.
"Gracias a Dios estamos bien"
Pese a todo, se considera "afortunado" al pensar en los "coches reventados" o las "calles y puentes destrozados" que le rodean en Buñol, además de los "campos destruídos" de la ciudad deportiva. "No me puedo quejar, gracias a Dios estamos bien", concluye, pese a que nunca hubiese esperado que este Samaín estaría tan lejos de Ourense en medio de un panorama desolador.
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