Tipos de guardarraíles y sus alternativas: la norma que busca proteger a los motoristas

DÉFICIT OURENSANO

Análisis de los diferentes tipos de guardarraíles en la red viaria, la mecánica de las lesiones medulares y amputaciones provocadas por el impacto contra postes verticales y los requisitos de la Orden Circular 35/2014 para la implantación de Sistemas para Protección de Motociclistas (SPM) en tramos críticos

Tipos de guardarraíles y sus alternativas: la norma que busca proteger a los motoristas
Tipos de guardarraíles y sus alternativas: la norma que busca proteger a los motoristas

Las barreras metálicas de seguridad diseñadas para contener turismos y camiones continúan representando una de las mayores amenazas para la integridad de los motoristas en caso de salida de vía. La interacción biomecánica entre el cuerpo humano en deslizamiento y la estructura de contención marca la diferencia entre una caída con contusiones o un siniestro de extrema gravedad o mortal.

Tipos de barreras de contención

En la red viaria conviven fundamentalmente cuatro configuraciones de contención:

  • Bionda metálica clásica sin faldón: Compuesta por un perfil ondulado longitudinal de acero sustentado por postes verticales con perfil en H (tipo IPE) o en C. Deja un espacio abierto inferior hacia la calzada, convirtiendo las aristas vivas del soporte en un obstáculo rígido y lesivo.
  • Barreras con Sistema para Protección de Motociclistas (SPM): Incorporan un faldón continuo inferior (metálico o de polímeros deformables) que cierra el hueco entre la bionda principal y la rasante del firme, garantizando la continuidad y disipación de la energía del choque.
  • Barreras rígidas de hormigón (tipo New Jersey): Diseñadas para medianas o desniveles pronunciados. No presentan aristas ni salientes cortantes, pero su nula deformabilidad genera una desaceleración brusca, incrementando el riesgo de traumatismos internos severos.
  • Barreras mixtas de madera y acero: Empleadas en entornos protegidos o paisajísticos. Mantienen una estructura similar a la bionda metálica tradicional y conllevan idéntico peligro si no se dotan de protecciones inferiores específicas en sus pilares.

Las posibles lesiones

El mayor factor de lesividad para el usuario de dos ruedas no proviene de la chapa longitudinal superior, sino del impacto directo contra los postes sustentantes. Al deslizar tras una caída, el cuerpo actúa como un proyectil que impacta a ras de suelo contra el poste metálico, desencadenando el denominado ‘efecto guillotina’, responsable de amputaciones traumáticas, traumatismos craneoencefálicos severos y seccionamiento medular.

Para atajar este problema, la Orden Circular 35/2014 de la Dirección General de Carreteras fijó los criterios técnicos de obligado cumplimiento para la instalación de SPM certificados bajo norma en la red estatal. La directiva establece la obligatoriedad de incorporar estos sistemas en tramos de concentración de accidentes (TCA) y en curvas de radio reducido o peligrosidad geométrica, exigiendo faldones de absorción continua con niveles de contención homologados que eviten el atrapamiento y redirijan al accidentado a lo largo del trazado de la barrera.

El mapa negro de Ourense: kilómetros de curvas estatales con biondas al descubierto

En la provincia de Ourense, donde la compleja orografía montañosa y la climatología adversa multiplican los trazados sinuosos, la falta de adecuación de estas barreras se convierte en un riesgo crítico diario. Pese a que la Orden Circular 35/2014 marca pautas estrictas para apantallar tramos peligrosos y curvas cerradas en la red de carreteras del Estado, arterias neurálgicas dependientes del Ministerio de Transportes como la N-120 (a su paso por la Ribeira Sacra y Valdeorras), la N-525 o la N-541 hacia O Carballiño siguen acumulando kilómetros de postes metálicos descubiertos a escasos centímetros del firme.

Los colectivos de motoristas denuncian que la implantación de los Sistemas para Protección de Motociclistas (SPM) en las carreteras estatales de la provincia continúa siendo residual frente al despliegue ejecutado en vías autonómicas. La falta de partidas presupuestarias específicas del Gobierno central para sustituir o forrar de forma sistemática los guardarraíles clásicos en tramos de alta siniestralidad mantiene a Ourense en una situación de deuda histórica en seguridad pasiva, obligando a los usuarios de dos ruedas a transitar por carreteras de montaña donde un simple derrape aún puede tener consecuencias fatales.

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