Adiós a Adolfo Rego Pérez a los 102 años: "Querido padre"

OBITUARIO

Adolfo Rego Pérez
Adolfo Rego Pérez | La Región

Como dice la canción de Rocío Jurado, una de tus preferidas, empiezo diciéndote “Algo se nos fue contigo padre… las raíces de mi tierra y de mi alma…”.

Así es papá, con 102 años y una cabeza privilegiada hace un año que nos dejaste vacíos con tu marcha.

Ausentes de tu gran sabiduría, de tus chistes que tanto amenizaban nuestras largas sobremesas, de tus canciones que nos cantabas hasta por teléfono y cuyas letras tanta gracia tenían, de anécdotas que nos contabas y que tanto nos gustaban escucharlas, de historias que cobraban vida por la forma tan peculiar que tenías de adornarlas, pero sobre todo del talento innato que tenías de saber vivir la vida como nadie y así nos lo trasmitías a todos.

En tus últimos días luchaste como un jabato por sobrevivir, te revelabas a dejar este mundo y te enfadabas contigo mismo y con nosotros porque veías que se te escapaba la vida que tanto amaste hasta el último momento, esos días no se me van de la cabeza.

Te diré padre que todo esto que añoro me alimenta en mi día a día y tantas veces me veo reflejada en ti que ahora entiendo que las cosas sencillas y cotidianas que a ti te gustaban tanto y nos hablabas de ellas, que poco sentido le encontraba entonces y cuanto ahora, como escuchar al mirlo cantar y ver el árbol dónde hace su nido, pararme en los estanques para escuchar las ranas, leer un libro de historia que me regalabas y me explicabas, hacer reclamaciones de protesta aún sabiendo que a veces no conducen a nada, estar viendo una película “de las de antes de vaqueros” y si alguien me la interrumpe fastidiarme igual que tú me decías cuando iba a verte o te llamaba pues era tu momentico, ¿te acuerdas?, sentarme en mi butaca después de comer con esa felicidad igual a la que tú tenías….,papá tantas cosas pequeñas y humildes viven ahora conmigo y que las veo desde otra perspectiva que tú has sabido enseñarme.

Por último, te diré que tu esencia ha quedado impregnada en tu casa, en tus libros, en tu jardín y en todo aquello que ocupó tu tiempo, todo está igual papá, como a ti te hubiese gustado, incluido tu perro Bistec, tus ranas y Nancy…, muy bien cuidados por mis hermanos Fito y Rosa Mari.

Creo que estás ahí viéndonos y protegiéndonos, acompañado de los otros dos grandes pilares que formaban nuestra vida, mamá y nuestro hermano Juan.

Un beso para los tres allá donde estéis.

Tu hija Purificación

Contenido patrocinado

stats