Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo, protagonista del Foro La Región: “Que digan que por ser carlista, soy ultra, es solo una opinión, nada más”
FORO LA REGIÓN
Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo es alpinista, abogado y coordinador del programa "España rumbo al sur"
El protagonista del próximo Foro La Región es aventurero, marino, cazador, alpinista, abogado y coordinador del programa “España rumbo al sur”. Y es que a sus 54 años, Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo cuenta con una biografía difícil de igualar, repleta de viajes, aventuras y aprendizajes de vida que compartirá en su ponencia.
Ya puedes inscribirte al Foro La Región "El viaje como escuela de vida", que se celebra en el Salón de Actos Afundación, este jueves, 14 de noviembre, a las 20:30 horas.
¿Con qué se va a encontrar el público que acuda a su conferencia?
Hablaré de la experiencia que he tenido a lo largo de mi vida. Tengo la suerte de haber vivido a lo largo de mis 54 años todo tipo de viajes, aventuras y expediciones. Al final, es un testimonio de lo que he vivido, ni más ni menos. Todo esto trataré de unirlo con el proyecto “España rumbo al sur” que venimos desarrollando para los jóvenes desde hace 20 años. A través de vivir esas experiencias, ese estilo de vida, por decirlo de alguna manera, trataré exponer el viaje como potenciador del conocimiento, que es lo que pretendemos hacer con los jóvenes que participan en estas expediciones.
Aventurero, marino, cazador, alpinista, abogado… ¿cuál es el orden correcto de todas sus ocupaciones?
Hombre, por estudios soy abogado. Eso es lo que digo siempre cuando viajo por el mundo. Pero en el alma, en lo que uno quiere ser, pues a mí lo que gustaría y me gusta ser es marino. Ser aventurero no el sentido frívolo, no en el sentido del marketing, sino en la aventura como aceptación del porvenir, de la providencia, de lo desconocido y de vivir la vida con esperanza. En el fondo creo que es eso. Todo se traduce en querer vivir la vida con los ojos de un niño y poder recordar esa ilusión cada día de nuestra vida.
Y es que a usted lo de ser aventurero le viene de familia, su tío Miguel de la Quadra-Salcedo fue un reconocido deportista, reportero y aventurero.
La verdad es que sí. Siempre repito la misma reflexión: yo no viajo por el mero hecho de conocer, el mundo es un regalo, es como un libro que Dios nos da y cuantas más páginas puedas añadir a ese libro, mejor. Uno procura experimentar, vivir y dar las gracias a Dios por esta maravilla de mundo que tenemos y por este don que es la vida.
Ha estado en gran parte del mundo, ¿qué país o qué lugar es el primero que recomienda visitar?
Creo que eso va según los gustos de cada persona, cada uno tenemos un sitio que nos ha marcado. Yo empecé a viajar antes de tener uso de razón y siempre recuerdo hasta la aventura más pequeña. Te puedo decir que hasta el viaje más pequeño que hago, que es cuando me pierdo caminando por los montes cercanos a mi pueblo, es especial. Cada día es un viaje, si te lo tomas con ese espíritu. Te puedes ir a la Conchinchina o a las Antípodas, pero si no viajas con ese espíritu no descubres ni aprendes nada nuevo. Si te tengo que decir un destino, creo que para cualquier español el destino a visitar es América por esa historia común, por esa hermandad. Creo que cualquier español que vaya a América se encuentra con una familia que no ha visto desde hace muchos siglos.
¿Y el destino pendiente que más anhele visitar?
Muchos. Me gustaría hacer el viaje del planeta por el Pacífico, me gustaría hacer los viajes de San Francisco Javier por el Índico o ir en el junco del pirata Abad desde Amboina hasta Japón. Pero creo que al final el viaje más bonito es el que menos te esperas, porque si estás siempre esperando un viaje o anhelando un proyecto no vives el día a día. Hay que tener fe en la providencia, en dónde nos lleva la vida.
La gente suele aprovechar su tiempo libre para viajar. Alguien como usted que viaja tanto, ¿en qué emplea el tiempo libre?
Cuando viajas mucho ves que el trabajo es importante, pero no es lo único en la vida. También lo es vivir con reposo, vivir leyendo, vivir soñando, vivir con un poco de quietud. Eso es lo que trato de hacer en mi tiempo libre.
En sus redes sociales es un ferviente defensor del historiador Marcelo Gullo, quien promueve las posturas panhispanistas y es contrario a la leyenda negra española. Tuve la oportunidad de entrevistarlo cuando vino al Foro La Región y le voy a repetir una pregunta que le hice a él. ¿Qué le suscita que algunos países soliciten el perdón de España por la conquista de América?
Lo veo como una oportunidad. Una oportunidad para que la gente que desconoce aquella época investigue y saque sus propias conclusiones. La historia es una ciencia también, no es una teoría, los hechos son los hechos, y los relatos son los relatos. Entonces, creo que eso es una oportunidad para volver a la historia, ver que ni leyenda rosa, ni por supuesto leyenda negra.
Otro punto importante de su forma de pensar es el carlismo, ¿qué representa para usted esta ideología?
Para mí representa la tradición, lo que me contaron mis padres del derecho natural. Yo creo en el carlismo no como política, sino como manera de vivir, como filosofía de vida. Es uno de los pocos movimientos que genera una respuesta popular, casi espontánea, de defensa en unas creencias y de un arraigo a nuestra tierra. Es importante tener conciencia de quién eres, de dónde vienes y de las costumbres que se tienen en tu tierra. Creo en el carlismo como una manera ética y estética de ver la vida.
¿Y qué le dice a la gente que piensa que es una ideología desfasada para el siglo XXI?
La gente puede pensar lo que quiera. Entre otras cosas, soy carlista porque no me gustan que me digan lo que tengo que pensar. Yo vivo mi carlismo con orgullo, pero mi ánimo no es convencer a nadie, sino reivindicar una idea que yo considero sana y positiva.
Le voy a leer un titular de un medio que habla sobre usted y su carlismo. “Telmo Aldaz: de estrella de DMAX a líder de un partido ultra”. ¿Qué reacción le provoca leer esto?
No me molesta nada. Es la opinión de un señor y punto. Me parece que ahora se tiene como mucho miedo a las palabras, pero poco miedo a los hechos. Si para alguien que una persona defienda el derecho natural, los fueros, las tradiciones de España… es ser un ultra, ¿qué le voy a hacer? Cada uno que piense lo que le dé la gana, al final es solo eso, un pensamiento o una opinión.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último