Tres personas murieron en Galicia en menos de dos semanas por ataques de velutinas en 2025

ZONAS RURALES

Los tres sucesos ocurrieron en zonas rurales mientras las víctimas realizaban labores de desbroce, trabajaban en fincas o practicaban la caza, en un contexto en el que las temperaturas suaves y la falta de lluvias prolongan la actividad de estos insectos.

Un ejemplar de velutina.
Un ejemplar de velutina.

El precedente más reciente de una sucesión de muertes por un ataque de avispas, en este caso, velutinas se produjo en octubre del año pasado. En menos de dos semanas, tres hombres perdieron la vida en Galicia en incidentes relacionados con las picaduras de esta especie invasora.

El primero fue un vecino de Dozón (Pontevedra), de 79 años, que murió el 15 de octubre de 2025 tras sufrir un ataque mientras realizaba labores de desbroce. Al día siguiente falleció un concejal de Irixoa (A Coruña), de 76 años, atacado cuando trabajaba en una finca próxima al polígono de Teixeiro, en Curtis. El tercer caso se produjo el 26 de octubre en Cospeito (Lugo), donde un cazador de 55 años murió tras ser atacado por las avispas; las informaciones publicadas apuntaron a que podía ser alérgico a sus picaduras.

Los tres episodios tuvieron un elemento en común: las víctimas se encontraban en el medio rural cuando se produjo el ataque. Las tareas de limpieza de fincas, el desbroce de vegetación y la actividad cinegética pueden aumentar las posibilidades de encontrar nidos ocultos, especialmente en el suelo o entre la maleza. El último suceso en Larouco vuelve a recordar la gravedad que pueden alcanzar los ataques de avispas, especialmente cuando se alterara accidentalmente un nido.

Las temperaturas suaves alargan el riesgo de ataques

La actividad de las velutinas no desaparece necesariamente al terminar el verano. Los especialistas en este tipo de insectos relacionan la sucesión de ataques con las temperaturas suaves, la falta de lluvias y una mayor presencia de personas en el monte. Ante la presencia de un posible nido, la recomendación es no acercarse ni intentar retirarlo por cuenta propia, evitar movimientos bruscos y alejarse de la zona. Si se produce un ataque, hay que buscar refugio y solicitar asistencia médica urgente, especialmente si aparecen dificultades respiratorias, mareos o signos de una reacción alérgica grave.

Una velutina aislada no es más peligrosa que una avispa común. El peligro está en el nido: defienden un radio de unos cinco metros de forma coordinada y pueden perseguir varias decenas de metros. Las picaduras múltiples son peligrosas para cualquiera, y una sola puede bastar en personas alérgicas.

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