El joven gallego Jorge Prado, un virtuoso de la moto

La portada

Virtuosismo, voluntad de acero y una pasión muy precoz por el motocross han llevado a Jorge Prado a la cima mundial de este deporte

Publicado: 29 sep 2023 - 08:48 Actualizado: 29 sep 2023 - 08:48
Jorge Prado, tras proclamarse campeón del mundo (Foto:  J.P Acevedo).
Jorge Prado, tras proclamarse campeón del mundo (Foto: J.P Acevedo).

Con once años abandonó Galicia y se estableció en Bélgica. Un enorme sacrificio que asumió tanto él como su familia, con un objetivo muy claro en su cabeza: ser campeón del mundo. Once años después lo ha logrado. No es solo su gran triunfo personal en el deporte al que se ha consagrado desde niño. También lo es para España que ha logrado añadir un título mundial en un deporte en el que hubo que esperar a que llegase Jorge Prado (Lugo, 22 años) para conseguirlo.

Tu pasión por las motos y el motocross es muy precoz. ¿Cómo nació?

Yo creo que esa pasión siempre estuvo en la familia. En mis abuelos, en mi padre y luego en mí. Mi padre salía con la moto de trial los fines de semana y yo también quería salir con él. Entonces él pensó que era una buena idea comprarme también a mí una moto para poder salir juntos y a partir de los tres años que fue cuando tuve mi primera moto, esa pasión se engrandeció todavía más. Y hasta el día de hoy, todavía no me he bajado de la moto.

¿Cuándo empezaste a competir?

También muy pronto, con cinco o seis años empecé a competir. Primero en trial, luego con la moto de cross. Mis inicios fueron los fines de semana, compitiendo por Galicia, años más tarde por el resto de España y luego ya la cosa fue a nivel europeo y mundial.

¿En qué momento tomaste la determinación de que el motocross iba a ser tu profesión?

Jorge Prado (FOTO: J.P Acevedo)
Jorge Prado (FOTO: J.P Acevedo)

Me cuesta decir que el motocross sea mi profesión. Y realmente nunca tuve claro ese momento, porque siempre pensé en el mundo de la moto como un hoby, una diversión, de dedicarme a lo que más me gusta.

Y te fuiste a Bélgica con once años.

Bélgica es la catedral de este deporte, allí están los principales equipos de motocrós y pensé que si me iba a dedicar de lleno a este deporte era la mejor opción.

Han pasado once años desde aquella mudanza que afectó a toda la familia ¿supuso un sacrificio?

Fue un cambio radical, dejando atrás muchas cosas, pero a la vista de los resultados, todos estamos de acuerdo en que mereció la pena.

¿Cómo hacías para combinar estudios con la práctica del deporte?

Durante la etapa escolar, tenía claro que quería desempeñarme de la mejor manera posible en los estudios y entonces le dedicaba más tiempo a ello y entrenaba las horas que podía, pero eran bastantes menos que ahora. Entrenar estaba en un segundo plano, aunque le dedicaba lo máximo posible porque tenía claro que quería llegar algún día a cumplir este sueño. Los primeros años, hasta que no me hice profesional del motocross fueron años complicados porque no podía rendir al cien por cien porque no tenía el tiempo suficiente para entrenar, pero entendía que los estudios eran para mí muy importantes. Fue una etapa complicada de mi vida intentado compaginar los estudios con el mundial de motocross, pero el resultado final creo que fue bueno, así que mereció la pena.

¿Cómo es el día a día? ¿Muchas horas de entrenamiento, mucha dedicación?

La vida de un atleta profesional exige una dedicación 24/7 todas las horas todos los días. Porque además del entrenamiento que es de cuatro horas y media a cinco todos los días, todo lo que haces a lo largo del día es para tu deporte. Las horas que descansas están pensadas para que puedas rendir al máximo al día siguiente. Lo que comes, lo que descansas, lo que entrenas. Es un trabajo muy sacrificado en el que debes tener una disciplina muy grande para poder llevar tu cuerpo al límite.

Fortaleza física, técnica… ¿Cuáles son los ingredientes necesarios para triunfar en motocross?

El motocross puede ser uno de los deportes más complicados que existen tanto a nivel técnico como físico. Por eso necesitas una muy buena preparación física, pero también muchas horas encima de la moto. Es un deporte muy sacrificado.

En tu carrera deportiva has ido pasando a motos de más cilindrada. ¿Ese cambio suponía un nuevo esfuerzo o la preparación de una ya te servía para la siguiente?

El motocross es un deporte muy físico y si a ello le añades el cambio de cilindrada, tanto de 125 a 250 como luego de 250 a cuatro y medio son cambios que en el físico se notan mucho. Se pasa a motos más potentes, con más inercia, más complicadas de manejar. El cambio de cilindrada se nota mucho.

¿Has perdido la cuenta de cuántos huesos te has roto?

Ese es el aspecto más negativo de este deporte, las lesiones. Es algo muy doloroso, pero lo asumes y lo superas.

Ya habías sido campeón del mundo, pero ahora lo logras en la categoría máxima. ¿Qué viene después?

Este había sido mi sueño desde que era pequeño, lograr ser campeón en la categoría máxima. Qué viene ahora, pues revalidar el título la temporada que viene. Además, como me veo tanto margen de mejora, lo que queda también es seguir mejorando. Eso es lo que me motiva día tras día.

¿Este es un deporte eminentemente europeo?

El ochenta por ciento de las carreras del campeonato del mundo se desarrollan en Europa, salvo algunas carreras en Indonesia, Argentina, sí es un deporte que se mueve sobre todo en Europa.

En algún momento manifestaste interés por correr en los circuitos americanos. ¿Sigues pensando en ello?

Es algo que siempre tuve en mente. Posiblemente ahora y en un futuro cercano no lo veo pero quién sabe. Para eso, primero me gustaría ir por allí, tener una primera experiencia, hacerme una idea y tener así una opinión más firme, antes de decidirme sobre si quiero ir para allí o no.

Con tu título has hecho historia en el deporte español, al abrir un nuevo horizonte en el mundo del motocross ¿Crees que esto animará a que sea un deporte con más práctica?

Yo creo que después de mis dos títulos mundiales en 250 el motocross creció tanto en España como en Galicia en muchos aspectos. Por ejemplo, después de esos dos títulos es un deporte que se puede ver en la televisión de Galicia. Y ahora, confío en que después de este título en la categoría máxima podamos llevar el motocross en España a otro nivel.

¿Mantienes el contacto con Galicia?

Intento siempre volver a Galicia en navidades para pasar las fiestas con mis abuelos, ver a algún amigo visitar a gente que me apoya como Torre de Núñez, pero mi residencia está en Roma porque la estructura del equipo está toda en Roma y para mí es más cómodo vivir allí.

Contenido patrocinado

stats