LA REVISTA
La playlist de... Mariano González
Luz y Paz, el marquesado que el rey Felipe VI le concedió a Luz Casal (Boimorto, 1958) hace poco más de un año, define muy bien una trayectoria de más de cuarenta años en la que ha brillado con luz propia, con 18 álbumes grabados, jalonados más que de éxitos, de canciones que han calado hondo no solo en el público que las escuchaba en ese momento sino también en las siguientes generaciones. Inasequible al éxito, Luz Casal nunca se ha copiado a sí misma, amparada en fórmulas que le ganasen el aprecio de sus seguidores, sino que ha seguido un camino de constante exploración de nuevos temas, acordes con cada momento. “Me voy a permitir”, el álbum que lanzó a finales de 2025 ha servido para emprender una gira, en enero de 2026 que hasta ahora la ha llevado por escenarios de España, Francia y Bélgica y que, después de Ourense, la llevará al otro lado del Atlántico con varias actuaciones programadas en Chile
Pregunta. Llega a Ourense dentro de esa gira de promoción de su último disco, “Me voy a permitir” ¿Será el eje del concierto? ¿Podrá disfrutar el público de temas clásicos de su repertorio?
Respuesta. Si solo hiciera las canciones del disco sería un concierto muy breve. No. Haré algunas canciones del disco, no todas y las mezclaré con canciones previsibles, esas que la gente espera escuchar y alguna otra que pueda sorprender. Va a ser un concierto, como todos los que estamos haciendo en esta gira, bastante abierto, en el sentido de que no hay un tipo de canciones. En todos estos años y los álbumes que he hecho hasta el día de hoy hay donde escoger y lo que pretendo es que satisfacer al público en términos amplios. Pero también los músicos y yo también tenemos una cierta exigencia en el sentido de no conformarnos con hacer solo aquellas canciones que sabemos que para el público van a ser buenísimas sino también aventurarnos.
P. Eso de aventurarse, de asumir con exigencia su trabajo no es nuevo, diría yo que es una de sus señas de identidad.
R. Desde el principio, que fue ya hace mucho tiempo, porque mi primer sencillo, que se titulaba el ascensor es de 1980 y el primer álbum, de 1982.
P. Y en estas cuatro décadas y media ha ido incorporando nuevas generaciones a su público.
R. Es algo que produce muchísima satisfacción. Entiendo que hay ciertos estilos que corresponden a un momento concreto a una generación concreta, pero luego puedes tener un público, como es mi caso, de generaciones distintas. No es imprescindible vestir de una manera determinada y tener ciertos códigos. Eso está bien cuando te circunscribes a una generación determinada, pero no es mi caso, ni a la hora de escribir las canciones ni por el estilo musical que no se dirigen al público de una edad determinada.
P. ¿Influye el hecho de ir evolucionando con el tiempo?
Lo que he hecho, hecho está y me interesa tener la sensación de que avanzo, de que mejoro de que estoy en el mundo. No vivo de lo que he conseguido
R. Hay una esencia que es mi manera de ser y de estar en el mundo. Ahora bien, yo soy una persona observadora que vive el presente, y mi presente de hoy no es el presente de hace quince años. Yo reacciono a lo que sucede. Lo que no hago es escribir o cantar con impostura, hago lo que considero que tengo que hacer. Lo que he hecho, hecho está y me interesa tener la sensación de que avanzo, de que mejoro de que estoy en el mundo. No vivo de lo que he conseguido.
P. Con todo el repertorio que tiene sus conciertos podrían llenarse perfectamente sin necesidad de seguir componiendo más. ¿Nunca le ha tentado eso?
R. Nunca fue ese mi propósito. Si quieres estar vivo tienes que seguir adelante. Vivir del pasado es estar, en el mejor de los casos, medio muerto.
P. Me voy a permitir, el título de su último disco es una declaración de intenciones, de deseo de libertad que usted siempre ha defendido.
R. Siempre he dicho que gracias a la música soy libre. Libre, sobre todo, de una cosa que no es tan frecuente, que es ser libre interiormente. A través de los textos, de la elección musical me siento así. Y aunque hay una canción en ese disco que lleva ese título, ponérselo al album es una manera de insistir en que yo hago lo que me da la gana, musicalmente.
P. ¿Se paga un precio alto, por ser libre?
R. Ser libre cuesta a cualquiera en cualquier profesión que desarrolle, como cuesta en la vida en general. Pero es un sacrificio que da satisfacciones que son incuestionables y que me recompensan.
P. Usted empezó cuando el vinilo el soporte por excelencia. Y aunque sigue existiendo ahora dominan las plataformas. ¿Añora aquel tiempo, o se siente a gusto en esta nueva era?
R. Las cosas han cambiado y lo que no puedes es ir en contra de ciertos aspectos que cambian no solo en la música sino en otros muchos campos. Antes la gente se hacía con un disco para escuchar el trabajo de un grupo, o de un músico determinado, y ahora tiene la inmediatez de escucharlo en el momento en el que lo cuelga ese músico. No la valoraría ni como mejor ni como peor. Simplemente es una relación diferente.
P. Compone y canta sus canciones, pero también canta canciones de otros autores. ¿Cuál de las dos facetas le resulta más enriquecedora?
R. No se puede elegir y este último álbum es una prueba de eso, porque ahí condición de compositora y cantante de temas de otros está partida. No hay una opción que se sobreponga sobre la otra. Mi propósito es siempre cantar canciones que sean las mejores posibles. Y unas veces me expreso a través de la letra de una canción determinada que yo he compuesto y otras, me expreso a través de lo que han escrito otros porque me representa o porque es una historia que yo sería incapaz de escribir porque no es personalmente lo que yo soy pero me da, a nivel de intérprete, la facilidad o la posibilidad de sentirme de maneras muy distintas y ahí entra esa dualidad entre ser autora y compositora de algunas canciones y ser intérprete de otras.
P. Esta gira que comenzó, creo recordar el 2 de enero en Toledo la ha llevado por numerosas ciudades de España, pero también de Francia y de otros países como Bélgica y he visto que, después de Ourense actuará en Chile.
R. Sí, a Chile voy después de Ourense, donde hay programados dos conciertos, luego vuelvo a España, concretamente a Granada, Santander… y a Cannes.
P. ¿Se siente cómoda en giras tan largas y por tantos lugares?
R. Creo que cómoda no es la palabra más adecuada para definir cómo se vive una gira larga. Podría hablar dos horas sobre lo que significa hacer una gira larga y por países distintos. Pero forma parte del ADN de dedicarme a la música y todos los inconvenientes que esto genera son asimilados como parte de eso que quieres hacer y la recompensa viene cuando la gente acude a ver tus conciertos. Todo lo que hay alrededor, de duro, inseguro, en fin de inconveniente se olvidan cuando subes al escenario y cantas.
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