Rogelio Groba Otero, música para todos

Entrevista

No hay rincón al que Rogelio Groba no esté dispuesto a llegar con la Orquestra de Cámara Galega para acercar la música a todos los gallegos.

Rogelio Groba, música para todos
Rogelio Groba, música para todos

Nació en A Coruña, donde su padre, Rogelio Groba dirigía el conservatorio. Eran los tiempos del hard rock y el rock sinfónico. Será por eso que a Rogelio Groba Otero le gustan Pink Floyd, Deep Purple, Led Zeppelin y todo el rock de la edad de oro. Pero lo que le llamó fue la vocación por la clásica. Violinista, compositor, profesor de música y director de orquesta, vendrá a Ourense el próximo 10 de julio al frente de la Orquestra de Cámara Galega de la que es cofundador, en un concierto que tendrá lugar en la catedral y con el que se conmemora el 25 aniversario de la formación musical y que la pandemia demoró un año.

1. ¿Cómo va a ser el concierto?

Queremos presentar un ejemplo de lo que queremos para la ciudad de Ourense como programación continuada, que sea rica en obras maestras pero también rica en nuevos descubrimientos. En la creación de nuevos públicos y en el conocimiento de nuevos autores. En definitiva, de la amplia creación que ha existido en los últimos cinco siglos. Entramos con los clásicos, como si fuesen nuestros cicerones, pero luego adentrarnos en esos otros caminos.

2.¿Es cierto que casi siempre mandan los compositores más clásicos?

Es verdad. Hay un estudio muy interesante de una universidad americana que demuestra que en la mayoría de los conciertos se interpretan 25 de 25. Es decir, siempre se mueven en torno a 25 compositores y a 25 obras de esos compositores que están siempre presentes. Nosotros intentamos romper eso. En nuestros programas hay obras de compositores conocidos pero queremos ayudar a descubrir ese compositor que el público no conocía, alemán, español o gallego que aporte una visión más amplia de lo que es la creación musical.

3. ¿La idea es que haya continuidad?

Sí. Yo soy enemigo de esos proyectos “ovni”, que aparecen y, de repente, desaparecen para siempre. La clave aquí es que exista una programación continuada que aporte una programación estable, con solistas diferentes, programas diferentes. Ourense es una ciudad con un número importante de melómanos y va a demandar poder escuchar y ver música clásica con la cercanía que ofrece una orquesta de cámara, no esos conciertos multitudinarios de orquestas sinfónicas en los que tú estas en la silla mil doscientos. La belleza de la cercanía es muy interesante.

4. La orquesta acaba de cumplir las bodas de plata ¿Cómo nació?

Así es, en 2020 íbamos a celebrar, precisamente ese 25 aniversario con un concierto en Ourense que tuvo que ser suspendido por la pandemia. La orquesta nació en 1995 de la mano de un grupo de músicos que como yo, habíamos ido a estudiar fuera de España y queríamos poner en marcha un proyecto original que era implantar la primera orquesta de cámara profesional en Galicia, con la idea de llegar con ella a cada rincón de nuestra comunidad y llevar música clásica, con el mayor nivel y el mayor amor que podamos, haciendo especial hincapié en la recuperación de los valores culturales y musicales más autóctonos de nuestro país, defendiendo tanto a los solistas como a los compositores, para que la gente tenga conocimiento de ellos.

5. ¿Cómo surge el vínculo de la orquesta con su padre?

La verdad es que no tuve que hacer un gran esfuerzo para convencer a mis compañeros de que teníamos una joya por descubrir y, sobre todo, un trabajador incansable con más de setencientas obras en su repertorio. Que se dice pronto. Es una música que refleja galleguidad por todos los poros, porque es una música sentida, con personalidad. Es algo natural en él. A Rogelio Groba le surge la galleguidad con la misma naturalidad que a Valle Inclán, por todos los lados.

6. ¿Sigue componiendo con 91 años?

Así es. Con nosotros, la Orquesta de Cámara, ha creado un vínculo, una especie de célula de creación en la que hay unos intérpretes que inducen, seducen a un creador para que componga una serie de obras para poder interpretar. Se produce una interacción entre compositor e intérpretes que da como resultado una relación muy positiva y sí, sigue componiendo y nosotros estrenando obras suyas. De hecho, en el próximo festival Groba, que será ya la novea edición, estrenaremos obras compuestas por él, no solo durante la pandemia sino en este mismo año 2021.

7. Volviendo a la orquesta, ¿Es cierto que quieren llevarla a las villas?

Nosotros entendemos que, del mismo modo que hay gente que vive en situación de exclusión social, hay personas que, por el lugar donde viven, la dispersión demográfica, etcétera, viven en riesgo de exclusión cultural. Y nuestra intención es combatir con nuestros medios ese drama, al estilo de las Misiones Pedagógicas que había promovido la Institución Libre de Enseñanza durante la República. Ir a tocar a un pueblo remoto es un acto fantástico y tenemos verdaderas anécdotas, como por ejemplo, tocar en un alpendre en Vila de Cruces y allí tocar y ofrecerles a los paisanos un concierto en el que les interpretamos música clásica compuesta en Brasil. Ofrecer a personas que nunca tuvieron ocasión de ello, la posibilidad de disfrutar de un concierto de música clásica en directo, pegado a ellos.

8. ¿Y las bandas?

Es un fenómeno que se da a partir del siglo XIX. Galicia y Valencia son magníficos ejemplos de un sistema socialización y aprendizaje musical a través de las sociedades artísticas en el rural. Es una maravilla que se sigue manteniendo y nuestro trabajo con la orquesta de cámara permitirá darle una vuelta de tuerca a eso y ofrecerles la posibilidad de abrirles las puertas a otro repertorio complementario en el que hay una mayor disponibilidad de obras maestras, porque además el repertorio de las bandas suele restringirse a una época más reducida de la historia de la música.

9. ¿La música fue algo que le vino dado por influencia familiar?

Cuando un niño empieza muy tempranamente con la formación musical, está claro que es porque lo deciden sus padres. Pero yo a los 13 años ya tenía claro que quería dedicarme a la música. Y ahí ya no cabe la influencia. Tiene que haber una vocación, una especie de llamada de la selva. Si la semilla de la música no fructifica en ti, por mucho que haga el entorno, y es cierto que influye, la cosa no cuaja.

10. Entonces,¿es importante el ambiente?

Por eso ponemos tanto interés en llevar nuestro proyecto por Galicia adelante. Porque no se puede amar lo que no se conoce y, aunque los medios tecnológicos actuales nos acercan muchas cosas a lugares remotos, la emoción de escuchar, de ver, de vivir la música en directo es muy importante para seguir creando. Si no, nos perderemos la oportunidad de talentos que van a descuidar su sensibilidad y no prosperarán.

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