La cumbre de la OTAN afronta su jornada decisiva entre las exigencias de Trump y el compromiso aliado de aumentar el gasto militar

CUMBRE EN TURQUIA

Los líderes de la Alianza buscan cerrar filas en Ankara con un mayor esfuerzo en defensa y nuevas ayudas para Ucrania, mientras el presidente de Estados Unidos mantiene sus críticas a los socios europeos

Mandatarios de la Otan en Ankara
Mandatarios de la Otan en Ankara | Europa Press

La cumbre de la OTAN celebra este miércoles su jornada decisiva con la reunión de los jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Atlántica, marcada por el examen que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, someterá a sus aliados sobre el aumento del gasto en defensa, pese a los esfuerzos realizados por los países europeos y Canadá para atender sus demandas.

Los líderes evaluarán el cumplimiento del compromiso adquirido el pasado año en La Haya para elevar el gasto en defensa hasta el 5% del PIB antes de 2035, con un 3,5% destinado a inversión militar y otro 1,5% a capacidades relacionadas con la seguridad.

Durante la primera jornada de la cumbre, los aliados anunciaron nuevos proyectos de cooperación industrial y militar, entre ellos una inversión de 37.000 millones de euros en sistemas antidrones, la compra conjunta de aviones Airbus A400M y un plan para reforzar las cadenas de suministro de materias primas estratégicas para la defensa.

Sin embargo, Trump volvió a mostrarse crítico con sus socios y aseguró sentirse "decepcionado" por el escaso respaldo recibido durante la reciente ofensiva estadounidense contra Irán. Incluso afirmó que, de no celebrarse la cumbre en Turquía y por invitación del presidente Recep Tayyip Erdogan, habría valorado no asistir al encuentro.

El mandatario estadounidense también reabrió la controversia sobre Groenlandia al insistir en su interés por la isla ártica, argumentando razones de seguridad frente a Rusia y China. La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, respondió reiterando que "Groenlandia no está en venta".

Trump dirigió además críticas a varios líderes europeos, entre ellos la primera ministra italiana, Giorgia Meloni; el primer ministro británico, Keir Starmer, y los gobiernos de Francia y Alemania, por considerar insuficiente su apoyo a la estrategia estadounidense en Oriente Próximo.

Pese a las diferencias, la OTAN espera cerrar la cumbre con un acuerdo para destinar este año 70.000 millones de euros en ayuda militar a Ucrania, aunque Estados Unidos no participará, previsiblemente, en la financiación de ese paquete de asistencia.

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