Xabier R. Blanco
CLAVE GALICIA
Escuchar a Marta Ortega
CLAVE GALICIA
A la junta de accionistas de Inditex antes se iba por si aparecía Amancio Ortega y desde hace cuatro años a escuchar a su hija Marta. Los puntos del orden del día continúan siendo aprobados con el voto favorable de una mayoría suficiente de las acciones. Sólo el único miembro del consejo que sigue sin sentarse en la mesa representa el 59,29%. Tampoco hay grandes reservas ante un beneficio neto histórico de 6.220 millones de euros y un dividendo récord de 1,75 euros por acción, pero el discurso inicial de la presidenta no ejecutiva aporta un destello de solemnidad al trámite legal.
"Cambiar no es dejar de ser. A veces cambiar es precisamente la forma de reconocerse con más claridad". La consejera Flora Pérez Marcote, su madre, se giró hacia el atril. Un comienzo a la manera de Luther King ante 354 accionistas presentes en el auditorio. Habló durante ocho minutos de empresa, personas, valores y futuro sin perder de vista el pasado, aunque esta vez sin referencias expresas al "señor Ortega" como en anteriores ocasiones. "La moda y la tecnología cambian, pero no las personas". Queremos llegar más lejos, pero ser más Inditex que nunca". Fue a titular por párrafo. "Escuchas esto, recuerdas a Florentino Pérez en la campaña de las elecciones del Real Madrid y te preguntas cómo los accionistas de ACS le pueden confiar la empresa". El codazo lo soltó una perspicaz colega.
Pero las acciones de Inditex tiritaron cuando Óscar García Maceiras sustituyó a Pablo Isla en la dirección ejecutiva y la hija del dueño asumió la presidencia no ejecutiva sin que Ortega sintiese frío, ni condicionase su decisión la pandemia de covid o la invasión rusa de Ucrania.
En el análisis del relevo de Ortega se empleó una óptica machista. Si en vez de Marta se trata de Felipe, se machacaría con el más preparado, estudios en Suiza e Inglaterra, callo en tienda en Barcelona. La hoja de méritos de Marta. Pero las acciones de Inditex tiritaron cuando Óscar García Maceiras sustituyó a Pablo Isla en la dirección ejecutiva y la hija del dueño asumió la presidencia no ejecutiva sin que Ortega sintiese frío, ni condicionase su decisión la pandemia de covid o la invasión rusa de Ucrania. El 1 de abril de 2022 la valoración bursátil de la compañía era de 62.400 millones de euros y la acción cotizaba a unos 20 euros. Aquel primer discurso como presidenta sin leer un papel desmontó clichés. Ayer Inditex valía sobre 175.900 millones y la acción rondaba los 56 euros. "Más allá de los resultado de un año, que por supuesto son importantes, debe guiarnos la voluntad profunda de seguir generando impacto positivo aquí en Galicia, en España y en todos los lugares donde desarrollamos nuestra actividad. Esto exige algo sencillo de decir, pero no siempre fácil de sostener. Mantener nuestro camino en un entorno cada vez más incierto. Lo importante no es predecirlo todo. Nadie puede hacerlo. Lo importante es tener criterio para decidir y ese criterio no nace de una sola persona ni de una sola decisión. Nace de una cultura compartida, de una forma de trabajar que se ha constituido a lo largo de los años (...)". Confianza ganada.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Xabier R. Blanco
CLAVE GALICIA
Escuchar a Marta Ortega
Carlos Risco
LA CIUDAD QUE TODAVÍA ESTÁ
La casa acorralada de civilización
Jenaro Castro
El descanso de no hacer nada
Julia Navarro
La decepción
Lo último
VIAJAR ES UN PLACER
El turismo masivo ya afecta al 77% de los viajeros de negocios en España
TRAGEDIA EN VENEZUELA
Aumentan a 38 los españoles fallecidos por los terremotos de Venezuela