Más de cien testimonios preservan la memoria de la diáspora vasca en Estados Unidos

‘Diasporako Ahotsak’

El proyecto ‘Diasporako Ahotsak’ ha documentado 106 testimonios de vascos y vascas de distintas generaciones en Estados Unidos, preservando sus historias de vida y su vínculo con el euskera. Como muestra del trabajo realizado, se ha elaborado un vídeo-resumen del viaje

Grabación a la diáspora vasca
Grabación a la diáspora vasca | Irekia

La plataforma Ahotsak y el Gobierno Vasco han documentado 106 testimonios de vascos y vascas residentes en Estados Unidos dentro del proyecto Diasporako Ahotsak, una iniciativa que busca preservar las historias de vida de la diáspora y su vínculo con el euskera. El trabajo de campo, desarrollado durante un mes y medio en cinco estados, ha permitido recopilar más de 100 horas de grabación que ya forman parte de un valioso archivo audiovisual y lingüístico.

Impulsado por miembros de la asociación Badihardugu en colaboración con el Ejecutivo vasco, el proyecto amplía el alcance de Euskal Herriko Ahotsak, iniciativa nacida en Eibar en torno al año 2000 para conservar el patrimonio oral y los euskalkis de Euskal Herria. Con esta nueva línea de trabajo, el foco se sitúa en las comunidades vascas en el exterior, colocando el euskera en el centro de una identidad cultural que trasciende fronteras.

El objetivo principal de Euskal Diasporaren Ahotsak es recoger testimonios directos de distintas generaciones de la diáspora, documentando sus vivencias migratorias, la transmisión de la lengua y la construcción de identidades híbridas. Las entrevistas en profundidad permiten reconstruir trayectorias vitales marcadas por la emigración y conocer cómo el euskera se ha mantenido, transformado y transmitido en contextos anglófonos.

En Estados Unidos, se realizaron entrevistas en Idaho (31 personas), Oregón (1), Utah (6), Nevada (29) y California (39), sumando un total de 37 mujeres y 69 hombres. El resultado es un archivo que refleja la diversidad de experiencias de la diáspora vasca y el papel central que ha desempeñado la lengua como elemento de cohesión comunitaria.

Paralelamente, se ha habilitado una nueva web (diaspora.ahotsak.eus) donde ya pueden consultarse los primeros contenidos, incluidas biografías iniciales y datos relevantes de la investigación. A lo largo de 2026 se seleccionarán y publicarán en línea los mejores fragmentos de vídeo —alrededor de 50 horas de grabación— con el fin de facilitar el acceso público al material y reforzar su valor divulgativo y pedagógico.

Desde Badihardugu han definido la experiencia como “una maratón, agotadora pero muy hermosa”, destacando la acogida recibida en todas las comunidades visitadas y el apoyo local para concertar entrevistas, que finalmente superaron las previsiones iniciales.

Por su parte, la directora para la Comunidad Vasca en el Exterior, Ziortza Olano, subrayó la relevancia de incorporar estas voces al patrimonio común de Euskadi. “El euskera llegó con las personas migrantes que cruzaron el océano y allí se consolidó, integrándose en un entorno anglófono sin perder sus rasgos propios. Ha funcionado como elemento de cohesión comunitaria y de transmisión cultural”, señaló. Olano destacó que se trata de un proceso de adaptación y continuidad, en el que la identidad cultural evoluciona sin desaparecer: “Más que un símbolo estático, el euskera en Estados Unidos es un patrimonio vivo que se mantiene y se difunde con orgullo entre generaciones”.

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