Graciela Iturbide, entre lo cotidiano y lo simbólico

PREMIO PRINCESA DE ASTURIAS 2025

La Fundación Princesa de Asturias inauguraba el pasado jueves la exposición "España y México", en homenaje a la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide, Premio Princesa de Asturias de las Artes 2025

La fotógrafa mexicana Graciela Iturbide en la presentación de su exposición 'Cuando habla la luz'
La fotógrafa mexicana Graciela Iturbide en la presentación de su exposición 'Cuando habla la luz' | Europa Press

La Fundación Princesa de Asturias inauguraba, el pasado jueves, una nueva edición de la Semana de los Premios con la exposición “Graciela Iturbide: España y México”, un homenaje a una de las fotógrafas más importantes de la escena contemporánea y Premio Princesa de Asturias de las Artes 2025. La muestra, que podrá visitarse hasta el 25 de octubre en la Fábrica de Armas de La Vega, en Oviedo, reúne 173 fotografías organizadas en series que dialogan entre los rituales, los paisajes y las identidades de ambos países.

Nacida en Ciudad de México en 1942, Graciela Iturbide es considerada una figura esencial de la fotografía latinoamericana. Formada inicialmente en cine en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), descubrió su verdadera vocación al trabajar junto al maestro Manuel Álvarez Bravo, de quien fue asistente a comienzos de los años setenta. Desde entonces, su obra —en blanco y negro, de fuerte carga simbólica y poética— ha retratado con una sensibilidad única la vida cotidiana, las comunidades indígenas, la feminidad, la muerte y los mitos del México profundo, transformando lo ordinario en imágenes que rozan lo sagrado.

Una mujer sostiene a una Iguana sobre su cabeza, fotografía de Iturbide
Una mujer sostiene a una Iguana sobre su cabeza, fotografía de Iturbide | Europa Press

Su serie más célebre, Juchitán de las mujeres, fruto de una larga convivencia con la comunidad zapoteca de Oaxaca, la consagró internacionalmente. El jurado del Premio Princesa de Asturias destacó su capacidad para “retratar la naturaleza humana a través de imágenes cargadas de simbolismo” y por construir “un mundo hipnótico que parece situarse en el umbral entre la realidad más cruda y la gracia de una magia espontánea”.

La exposición ovetense incluye además dos instalaciones concebidas especialmente para esta ocasión: un maizal, símbolo de la cultura compartida entre Asturias y México, y la obra audiovisual Rara avis, que evoca el universo simbólico de las aves, un motivo recurrente en su trayectoria. Algunas de las piezas expuestas son inéditas, entre ellas varias tomadas en España, donde la fotógrafa ha encontrado nuevos ecos de su mirada mestiza.

La muestra se inaugura con una visita guiada a cargo de Pedro Velasco, jefe de estudios de la Escuela de Arte de Oviedo, y Gema García, profesora de fotografía en el mismo centro.

La entrada es gratuita, y como en la obra de Iturbide, la invitación es clara: mirar el mundo con otros ojos, allí donde la luz, la memoria y lo cotidiano se vuelven poesía.

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