La localidad lucense de Eirexalba rindió homenaje a cinco miembros de una familia represaliada durante la Guerra Civil y la dictadura
HOMENAJE
Durante el homenaje se recordó a la familia de a Casa do Inverno y a sus descendientes, que tuvieron que emigrar a Venezuela, Estados Unidos y otros países tras la persecución sufridas durante la Guerra Civil y la posguerra
A Casa do Inverno de Eirexalba, en la localidad lucense de O Incio, acogió la pasada semana un acto de homenaje a cinco miembros de una familia represaliada durante la Guerra Civil y la dictadura franquista. La iniciativa, impulsada por la propia familia junto a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) y amigos, puso el foco no solo en los asesinatos y encarcelamientos sufridos por sus integrantes, sino también en las consecuencias que la represión tuvo para las generaciones posteriores, obligadas a buscar una nueva vida lejos de Galicia.
El homenaje recordó a Jesús Casas González, Anuncia Rodríguez Maceda, Carmen Maceda Macía y los hermanos Ramón y Antonio Rodríguez Maceda, víctimas de la violencia política entre 1936 y 1939. La historia de esta familia quedó además vinculada al exilio y a la emigración, ya que las hijas de Anuncia terminaron marchándose a Venezuela y Estados Unidos.
El acto se celebró en la casa familiar de Villarreguenga y contó con la participación de Isabel Mao, familiar de las víctimas; el investigador y portavoz de la ARMH Miguel Freire; el arqueólogo e investigador Xurxo Ayán; las escritoras Marica Campo y Olga Novo, además de amigos de la familia.
La trayectoria de los Casas-Rodríguez refleja así una doble ruptura provocada por la violencia política. Primero fue la persecución y la muerte de varios miembros de la familia y, posteriormente, la salida de sus descendientes hacia otros países, prolongando a través de la emigración las consecuencias de aquella represión.
Jesús Casas había emigrado previamente a Cuba junto a su esposa Anuncia ante las dificultades económicas de la vida en la aldea. La pareja regresó a Eirexalba en 1928, donde reconstruyó su vida y tuvo otras dos hijas.
Tras el golpe militar de julio de 1936, Jesús tuvo que abandonar Eirexalba y refugiarse en Covadelas, en A Pobra do Brollón. El 6 de agosto fue localizado por integrantes de la denominada Escuadra Negra de Eirexalba, secuestrado y asesinado. Dos días después también fue asesinado su cuñado Ramón Rodríguez Maceda.
La represión alcanzó de nuevo a la familia en 1939. Carmen Maceda Macía murió después de resultar gravemente herida durante un enfrentamiento en su vivienda, donde se prestaba ayuda a personas huidas. Anuncia fue detenida y falleció en diciembre de 1941 tras contraer tuberculosis durante su estancia en prisión. Su hermano Antonio sobrevivió a su paso por diferentes cárceles y al penal de El Dueso.
La persecución tuvo una consecuencia que atravesó a la siguiente generación: Rosario y Gloria tuvieron que emigrar a Venezuela, mientras Aurelia e Inés marcharon a Nueva York. La salida de las hijas convirtió el exilio y la emigración en otro capítulo de la historia de una familia que ya había experimentado anteriormente la marcha a América.
El homenaje permitió recuperar estas trayectorias y reivindicar una memoria que conecta la represión sufrida en Galicia con los desplazamientos posteriores hacia distintos países. Una historia familiar que muestra cómo las consecuencias de la Guerra Civil y la dictadura no terminaron con la muerte o el encarcelamiento de las víctimas, sino que se prolongaron en forma de exilio, emigración y separación familiar a ambos lados del Atlántico.
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