Navarra reivindica en Gurs la memoria de los republicanos represaliados y su compromiso con la democracia y la paz
MEMORIA DEMOCRÁTICA
El campo de concentración de Gurs, en las proximidades de Oloron-Sainte-Marie (Francia), acogió un acto de homenaje a las personas republicanas internadas entre 1939 y 1945, entre ellas al menos 435 navarros y navarras.
El encuentro, organizado por la asociación Terres de Mémoire et de Luttes, ha reunido a representantes de los gobiernos de Euskadi y Catalunya, del Departamento de Pirineos Atlánticos, así como a asociaciones memorialistas de Navarra, Aragón y Portugal. El acto ha querido recordar a las miles de personas que, tras el golpe de Estado de 1936 y la Guerra Civil, acabaron en el exilio y en campos de internamiento como el de Gurs.
Durante la ceremonia se ha puesto el foco en el papel de este espacio como símbolo de la represión y del exilio republicano, pero también como lugar de memoria y de resistencia. Los intervinientes han subrayado la importancia de mantener vivo el recuerdo de quienes sufrieron la persecución política y la pérdida de libertades en Europa durante la primera mitad del siglo XX.
En su intervención, las autoridades participantes han reivindicado el legado de aquellas personas internadas, destacando su defensa de la paz, la justicia social y la democracia en un contexto histórico marcado por el ascenso de los totalitarismos. También se ha advertido sobre la vigencia actual de los valores que encarnaron, en un momento en el que, según se ha señalado, reaparecen discursos y realidades que recuerdan a aquel pasado.
El campo de Gurs, creado en 1939, llegó a albergar a más de 18.000 personas y tuvo distintas etapas, desde su uso inicial para refugiados de la Guerra Civil española hasta su función como campo de concentración durante la ocupación alemana y el régimen de Vichy, en el que también fueron internados judíos europeos y disidentes políticos.
En el caso de Navarra, las investigaciones históricas han identificado al menos a 435 personas internadas en este campo, pertenecientes a distintas sensibilidades políticas y sindicales, muchas de las cuales no regresaron o tuvieron que continuar su vida en el exilio.
El Gobierno de Navarra ya había rendido homenaje a estas víctimas en 2017 con la instalación de un monumento en su memoria, ampliado posteriormente con nuevas acciones de recuerdo dentro de programas educativos vinculados a la memoria democrática.
La vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo, participó en el acto institucional, donde ha defendido la necesidad de preservar la memoria de Gurs como un ejemplo de resistencia frente al fascismo y de compromiso con los valores democráticos.
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