Las sanciones de EEUU obligan a la petrolera rusa Lukoil a vender activos a un fondo de inversión

SANCIONES A RUSIA

Carlyle tiene un preacuerdo para hacerse con las inversiones internacionales de la compañía rusa, valoradas en unos 19.000 millones de dólares

Gasolinera de Lukoil
Gasolinera de Lukoil | LUKOIL

La petrolera rusa Lukoil, el segundo mayor productor de crudo del país, ha alcanzado un acuerdo con la firma de inversión estadounidense Carlyle para la venta de los activos con los que cuenta la compañía rusa fuera del país, a través de su filial Lukoil International. Las sanciones de Estados Unidos a Rusia por la guerra de Ucrania obligaban a Lukoil y a la petrolera estatal Rosneft a deshacerse de sus activos en el exterior.

A través de un comunicado, Lukoil indica que el acuerdo no es exclusivo y está sujeto a ciertas condiciones previas, como la obtención de las aprobaciones regulatorias necesarias, incluida la autorización de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Además, la compañía apunta que sigue negociando con otros posibles compradores y recuerda que debe vender estos activos "debido a las medidas restrictivas impuestas por algunos países contra la empresa y sus filiales".

Entre los activos de Lukoil en Europa destacan una refinería en Bulgaria y otra Rumanía, controladas al 100% por la rusa, así como una tercera en Países Bajos con una participación minoritaria, así como instalaciones de almacenamiento de energía y redes de gasolineras en Bulgaria, Rumanía, Croacia, Serbia, Montenegro y Macedonia del Norte.

Además de estas inversiones en Europa Lukoil cuenta con activos en Azerbaiyán, Kazajistán, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Nigeria. La petrolera ha precisado que el preacuerdo con Carlyle no incluye los activos con los que la compañia cuenta en Kazajistán, que seguirán siendo propiedad de Lukoil. La valoración total de los activos internacionales de Lukoil ronda los 19.000 millones de dólares.

Acuerdo con Gunvor

El pasado mes de octubre, la OFAC incluyó en su `lista negra` a las dos mayores compañías petroleras de Rusia, Rosneft y Lukoil, así como a más de una treintena de sus filiales, aumentando así la presión sobre el sector energético ruso al reducir la capacidad del Kremlin para generar ingresos, lo que empujó a Lukoil a poner a la venta su negocio fuera de Rusia.

A finales de octubre, Lukoil alcanzó un acuerdo para la venta de su negocio internacional a Gunvor, empresa comercializadora de energía y materias primas fundada en el año 2000 por el ruso Gennady Timchenko y el sueco Torbjörn Törnqvist, aunque el acuerdo finalmente acabó descarrilando después de que Estados Unidos señalase a esta empresa como un "títere" del Kremlin. Finalmente parece que un fondo de inversión estadounidense será el encargado de hacerse con estos activos. Carlyle es uno de los mayores fondos del mundo y gestiona casi medio billón de dólares en activos.

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