Softbank multiplica por cuatro sus beneficios tras apostar por la inteligencia artificial

BALANCE EMPRESAS

Los resultados anuales validan la decisión del gigante japonés de liquidar su posición en Nvidia para centrar sus inversiones en OpenAI, que le costó un fuerte desplome en la Bolsa de Tokio el pasado mes de noviembre

Masayoshi Son, CEO de SoftBank Group
Masayoshi Son, CEO de SoftBank Group | Rodrigo Reyes Marin

El conglomerado japonés SoftBank Group se anotó un beneficio neto atribuido que supera los 27.000 millones de euros, lo que, frente a las ganancias de algo más de 6.200 millones de hace un año, supone una mejora del 335%. La rentabilidad de sus inversiones en inteligencia artificial, como la realizada en OpenAI, fundamenta la espectacular mejora de la firma liderada por Masayoshi Son.

En concreto, la entidad ha destacado que, al cierre del ejercicio fiscal en marzo, la inversión acumulada de SoftBank en OpenAI rozaba los 29.500 millones de euros, con un valor razonable de 67.764 millones de euros, y unas plusvalías acumuladas de unos 38.300 millones de euros.

En el conjunto del año, además, las cuentas de la corporación japonesa reflejan un impacto favorable de 39.333 millones de euros por plusvalías en sus inversiones, lo que constituye una mejora del 97% en comparación con el ejercicio precedente.

Analizando las cuentas en detalle, la mayor parte de las ganancias se concentraron en los fondos tecnológicos Vision Fund, que lograron un resultado positivo anual agregado de 35.820 millones de euros. De este modo, se compensó la bajada de los beneficios en un 93,6% de otras inversiones, como T-Mobile y Alibaba.

La cifra de negocio neta anual de SoftBank alcanzó en el conjunto del año 42.130 millones de euros, lo que supone un 7,6% más que en el ejercicio precedente.

Repunte tras salir de Nvidia

A la luz de estos datos, la apuesta del gigante japonés ha dado sus frutos, a pesar de la desconfianza inicial de los mercados.

Y es que el pasado mes de noviembre, el anuncio de que Softbank liquidaba su posición en Nvidia para centrar su inversión en la compañía de Sam Altman vino acompañado de un fuerte desplome en la Bolsa de Tokio, que acarreó el borrado de unos 55.000 millones de euros de capitalización de la firma nipona.

Contenido patrocinado

stats