Francia, Reino Unido, Noruega, Canadá y Australia imponen sanciones contra colonos israelíes en Cisjordania

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Ponen el foco en "los horribles niveles de violencia ejercida contra civiles palestinos" por parte de los colonos, que buscan "desplazar a los palestinos" de sus hogares y su tierra con el apoyo de Israel para inviabilizar el Estado de Palestina

Enfrentamiento entre colonos y palestinos en Hebrón
Enfrentamiento entre colonos y palestinos en Hebrón | Mamoun Wazwaz

El deterioro de la situación en Cisjordania, donde los colonos israelíes extremistas y violentos han actuado hasta ahora con "una impunidad casi total" ha llevado a cinco países en tres continentes a aprobar un mecanismo de sanciones que se ha topado con las críticas del gobierno de Israel.

Reino Unido, Francia, Australia, Canadá y Noruega han puesto el foco en "los horribles niveles de violencia ejercida contra civiles palestinos" por parte de los colonos, que buscan con la expansión de sus asentamientos ilegales "desplazar a los palestinos" de sus hogares y su tierra para, con el apoyo del ejecutivo israelí, inviabilizar el Estado de Palestina.

De hecho, tras subrayar que el gobierno de Benjamin Netanyahu debería "investigar" los ataques y "poner fin a la incitación de la violencia", estos cinco países se han mostrado dispuestos a adoptar nuevas medidas si Israel no actúa, al tiempo que han recalcado que la paz solo llegará a Israel y Palestina a través de la solución de dos estados.

Adicionalmente, por parte del ejecutivo galo han anunciado que el ministro de Finanzas del país hebreo, Bezalel Smotrich, tiene prohibida la entrada en Francia por promover "activamente" la anexión de Cisjordania e impulsar la construcción de asentamientos en territorio palestino.

La respuesta de Israel no se ha hecho esperar. Su ministerio de Exteriores ha cargado contra unas decisiones "vergonzosas" y "antiisraelíes", que —ha advertido— contribuyen a "avivar el antisemitismo" que está aflorando en distintos lugares. De hecho, ha apuntado que estos cinco países solo tienen en común "su rotundo fracaso a la hora de combatir" esas manifestaciones de odio hacia el pueblo judío.

En todo caso, ha reivindicado "el derecho de los judíos a vivir en la Tierra de Israel" y ha afeado al bloque de cinco países que no critique la asistencia económica por parte de las instituciones palestinas a las familias de los presos encarcelados en Israel. "Pagar por matar", ha resumido.

"Derecho bíblico"

El ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, ya defendió incluso ante la ONU el derecho de su pueblo a vivir "en Judea y Samaria", los nombres bíblicos de lo que hoy es Cisjordania.

"Ninguna otra nación en ningún otro lugar del mundo tiene un derecho más fuerte que nuestro derecho histórico y documentado a la tierra de la Biblia", sostuvo el pasado mes de febrero, para alegar que oponerse a que Israel ocupe también ese territorio "no solo es incompatible con el derecho internacional", sino que también está "moralmente distorsionado". "No se puede negar el derecho del pueblo judío a un hogar nacional judío".

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