Ingenieros descartan el error humano en el choque de Adamuz y Renfe excluye el exceso de velocidad

ACCIDENTE ADAMUZ

Iryo ve "extraño" el accidente y destaca que el tren accidentado era casi nuevo y había cumplido el programa de mantenimiento

El presidente de Renfe, Alvaro Fernández Heredia
El presidente de Renfe, Alvaro Fernández Heredia | Jesús Hellín / Europa Press

Varios ingenieros que se están pronunciando sobre las causas del choque de trenes en Adamuz (Córdoba) consideran "raro" el siniestro ocurrido tras el descarrilamiento de un tren Iryo que provocó que el vehículo invadiera la vía contigua y chocase con otro tren Alvia, y apuntan a una concatenación de circunstancias como causa del siniestro. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha abierto ya el expediente para estudiar las causas del accidente.

"Descarto absolutamente el fallo humano. El fallo humano es imposible, es un tren que tiene un sistema de LZB de alta tecnología, tipo ERTMS nivel 2 y, por lo tanto, el conductor de la máquina no interviene prácticamente, es automático todo, es prácticamente imposible que haya sido un fallo humano", ha asegurado en declaraciones a Europa Press Jesús Contreras Olmedo, miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Ingenieros de Caminos del Instituto de Ingeniería de España.

El ingeniero ha recordado que el año pasado hubo una renovación de la vía por lo que, en principio, "el tema de la vía tampoco había podido ser la causa". "Los trenes también son relativamente modernos. El tramo, el trazado, tampoco invita a pensar que era el trazado porque es un tramo recto", ha dicho.

No obstante, ha apuntado que los maquinistas, con la vía ya renovada, se quejaron de "ciertos problemas con la catenaria y con repetidas inestabilidades de rodadura". "Esas inestabilidades pueden estar motivadas por no tener una perfecta nivelación. A mí la única duda que me puede caber es que a lo mejor el mantenimiento no hubiera sido correcto y hubiera habido un ligero, al final de la tarde, un ligero, un fallo en la desnivelación", ha supuesto.

El experto ha destacado también que el coche número 6 salió del taller en el mes de enero, por lo que habría que ver "si tiene un problema en la rueda": "Eso habría que analizarlo". Otro tema que le ha llamado la atención es que esos trenes tienen una "fuerte aceleración", por lo que cree que ante una aceleración y una "pequeña" falta de nivelación el tren se puede haber "desestabilizado" y se haya salido la rueda.

Trenes muy seguros

A pesar del accidente, Contreras Olmedo ha mandado un mensaje de tranquilidad al asegurar que los trenes de alta velocidad son "muy seguros". "Sin duda alguna es un tren muy seguro y un sistema muy seguro, la gente puede estar tranquila", ha asegurado.

"Los accidentes al final son un conjunto de causas. Ningún maquinista había detectado problema de inestabilidad en esa zona", ha agregado el experto, destacando que la investigación del accidente puede tardar "tres o cuatro meses".

Por su parte el presidente de Renfe, Álvaro Fernández, ha descartado que el accidente ferroviario ocurrido este domingo en Adamuz (Córdoba) se deba a un exceso de velocidad, ya que uno de los trenes afectados circulaba a 205 kilómetros por hora y otro, a 210.

En una entrevista en la Cadena SER, Fernández ha aclarado que la velocidad en el tramo en el que tuvo lugar el accidente estaba limitada a 250 kilómetros, frente a los 300 kilómetros de velocidad máxima a la que puede ir la alta velocidad en España.

Aunque ha evitado especular sobre las razones, el presidente de Renfe ha apuntado a un fallo del material --o del tren o de la infraestructura--, ya que el sistema de seguridad y señalización activo en esa línea, el LZB, está diseñado para evitar errores humanos. En este sentido, el sistema bloquea la circulación automáticamente cuando hay un obstáculo en la vía, al ordenar el freno de emergencia del tren. En cualquier caso, el intervalo de tiempo entre el descarrilamiento del tren de Iryo y su choque con el Alvia solo pasaron 20 segundos, por lo que no dio tiempo suficiente al LZB para activar los frenos de emergencia.

Respecto a la infraestructura, ha recordado que en mayo del año pasado concluyó una reforma completa, por lo que debería de estar en "óptimas condiciones" para la circulación.

Mantenimiento correcto

El presidente del Comité de Edificaciones e Infraestructuras del Instituto de Ingeniería de España, José María Pérez Revenga, coincide en descartar el factor velocidad como causa del accidente ya que los maquinistas "conocen perfectamente las velocidades máximas a las que pueden ir en cada uno de los puntos correspondientes".

En este sentido, ha detallado que, cuando pasan las pruebas, es obligatorio que los trenes circulen a un 10% más de la velocidad máxima para "tener la seguridad de que no falla ni el propio tren ni la infraestructura". "Si las pruebas se han hecho no tienen por qué bajar la velocidad si las vías están como Dios manda. Hay que tener un mantenimiento correcto tanto en trenes como infraestructura", ha dicho.

Asimismo, Pérez Revenga ha apuntado que "es raro el fallo humano" y ha pedido esperar a que se analicen las cajas negras, porque "ahora mismo no se puede saber nada". "Ahora mismo es imposible conocer las causas, un accidente es una concatenación de circunstancias. Los dos últimos coches de un tren es una circunstancia rara, hay que analizar los boggies, las ruedas", ha comentado.

"No se puede conocer lo que ha pasado, el tren era nuevo, con su mantenimiento hecho, el tramo de vía estaba acondicionado desde marzo del año pasado, había estado en buen estado. Hay que analizar las ruedas, los boggies, la vía, sabremos más cuando se conozca la caja negra que llevan los trenes y si ha habido una interlocución con el puesto de mando al pasar por ese punto", ha subrayado Pérez Revenga.

Iryo ve "extraño" el accidente

Por su parte, el presidente de Iryo, Carlos Bertomeu, ha calificado de "extraño" el accidente de Adamuz en el que ha estado involucrado uno de sus trenes y que ha causado, hasta ahora, 39 fallecidos. En declaraciones a la prensa, Bertomeu ha incidido en el mensaje que ya transmitió ayer el ministro de Transportes, Óscar Puente, sobre la "extrañeza" del suceso, al ocurrir en una recta y descarrilarse solo los últimos vagones del tren.

Además, el directivo ha defendido que el tren afectado, que había sido fabricado por la japonesa Hitachi, había cumplido la totalidad de su plan de revisiones y de mantenimiento programado, el último muy recientemente.

"Es un accidente raro. No ha ocurrido en una curva, sino en una recta. No ha ocurrido en velocidad punta, sino a una velocidad moderada para la que tiene el tren, que no llega a tres años desde que lo compramos y es de ultimísima tecnología, cumpliendo con la totalidad de su plan de revisiones y de mantenimiento", ha argumentado. Bertomeu ha lamentado la casuística de que pase algo así, que se descarrilen esos vagones justo cuando pasaba otro tren por la otra vía.

Respecto a la investigación, ha recordado que se trata de un sector regulado y, por tanto, con mucha trazabilidad, por lo que en el plan de mantenimiento esta toda la trazabilidad de cada una de las piezas del tren.

"Nos invade una muy profunda tristeza, estamos radicalmente consternados y mandamos nuestro profundo pésame de corazón, nuestras condolencias a los familiares de las víctimas, y deseamos la pronta recuperación de los heridos", ha concluido

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