Irán aclara a Naciones Unidas que el tránsito por Ormuz solo está prohibido a “países enemigos”
Ataque a Irán
Las autoridades de la república islámica avanzan que la infraestructura energética de la región se ha convertido en "objetivo legítimo": "despedíos de la electricidad”
Las autoridades de Irán han trasladado a Naciones Unidas que el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz está permitido para la mayoría de los buques, de modo que la prohibición solo se extiende a embarcaciones vinculadas a "países enemigos".
Así pues, el representante iraní ante la Organización Marítima Internacional ha puntualizado —según recoge la agencia de noticias semioficial Mehr— que la circulación por Ormuz es viable siempre que exista coordinación previa con las autoridades de la república islámica.
En todo caso, ha reiterado la disposición de Teherán a colaborar con las autoridades internacionales para reforzar la seguridad en el golfo Pérsico. "La diplomacia sigue siendo nuestra prioridad. Sin embargo, el cese total de la agresión, así como la confianza mutua, son aún más importantes", ha recalcado el diplomático en una entrevista con la agencia china Xinhua. No en vano, ha subrayado que el cumplimiento de las obligaciones internacionales debe ir acompañado del respeto a la integridad territorial y a los "derechos soberanos" de Irán.
Sin embargo, hace apenas unas horas, el presidente de Estados Unidos ha lanzado un ultimátum al país centroasiático por el cual le concede 48 horas para permitir el paso libre por esta arteria comercial antes de empezar a atacar sus instalaciones eléctricas.
"Despedíos de la electricidad"
La respuesta a estas amenazas ha llegado a través de la agencia semioficial de noticias iraní Mehr, que ha publicado un mapa regional con infraestructuras eléctricas en países vecinos con un mensaje: "Despedíos de la electricidad".
Entre los objetivos se encuentra por ejemplo una central eléctrica en Al Jobar, Arabia Saudí, capacitada para producir 4.000 MW; la instalación de petróleo y gas saudí de Ras Tanura; el complejo de gas y desalinización de Jebel Alí, en Emiratos Árabes Unidos; el parque solar Mohamed bin Rashid de Dubái, también en Emiratos, o la central eléctrica y de petróleo de Al Zur, en Kuwait.
Junto con ello, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Bagher Ghalibaf, ha confirmado que ahora mismo la infraestructura energética de la región se ha convertido en un "objetivo legítimo" para Irán. "EEUU, Israel y sus aliados recogerán lo que han sembrado", ha concluido.
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