Un histórico complejo de golf inglés que renace como cinco estrellas
vacaciones
El antiguo The Mere Golf Resort & Spa reabre bajo la marca Fairmont con hotel, campo de 18 hoyos, spa, espacios para eventos y una oferta pensada para atraer golfistas, empresas y viajeros de alto gasto cerca de Manchester
El golf vuelve a demostrar su capacidad para reposicionar activos hoteleros maduros. En Cheshire, al noroeste de Inglaterra, el antiguo The Mere Golf Resort & Spa ha reabierto convertido en un resort de cinco estrellas tras una reforma cifrada en 70 millones de libras, unos 82,6 millones de euros. El establecimiento opera ahora bajo la marca Fairmont, perteneciente al grupo Accor, y aspira a convertirse en uno de los destinos premium más completos del entorno de Manchester.
El proyecto combina alojamiento de lujo, bienestar, campo de golf, restauración y eventos corporativos en un mismo producto, que alberga 116 habitaciones y suites, un recorrido de campeonato de 18 hoyos, zona de prácticas junto al lago, spa, gimnasio, piscinas, restaurantes y espacios para congresos, bodas y celebraciones con capacidad para hasta 1.000 asistentes.
La ubicación es una de las claves comerciales. El complejo se encuentra en Knutsford, en el condado de Cheshire, a unos diez minutos del aeropuerto de Manchester. Esa proximidad permite vender el activo tanto al cliente regional como al visitante internacional, especialmente golfistas, directivos, empresas que organizan retiros y viajeros que buscan escapadas de fin de semana con deporte, bienestar y gastronomía.
El golf actúa aquí como algo más que un equipamiento deportivo. Funciona como ancla de posicionamiento, como generador de estancias y como elemento de diferenciación frente a hoteles rurales o urbanos sin una propuesta experiencial tan clara. En un mercado donde el viajero de alto poder adquisitivo busca cada vez más productos completos, un campo de 18 hoyos permite extender el gasto hacia alojamiento, restauración, spa, eventos y servicios complementarios.
Se trata, por tanto, de una apuesta por el ocio prémium durante todo el año y demuestra cómo, cuando el campo de golf se integra con hotel, spa y restauración, el activo deja de ser solo un resort deportivo y pasa a competir como destino lifestyle.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
segmento prémium
Sublime Comporta, un refugio exclusivo entre pilares y dunas
SEGMENTO PRÉMIUM
Montecarlo guarda su lujo más discreto frente al puerto
Lo último