Cartier convierte el mecanismo de un reloj en un espectáculo en movimiento

coleccionismo

El Rotonde de Cartier Masse Mystérieuse combina una caja de oro blanco con un calibre que gira dentro de la esfera y parece flotar bajo las agujas

El Rotonde de Cartier Masse Mystérieuse
El Rotonde de Cartier Masse Mystérieuse

El mecanismo gira, pero las agujas siguen marcando la hora en su sitio. Es el efecto que convierte al Rotonde de Cartier Masse Mystérieuse en una pieza difícil de mirar una sola vez: bajo el cristal, una estructura semicircular deja sus engranajes a la vista y se desplaza con los movimientos de la muñeca, pero lo que parece un elemento decorativo es, de hecho, el corazón del reloj y parte del sistema que le proporciona energía.

En un reloj automático convencional, una masa oscilante aprovecha los gestos de quien lo lleva para dar cuerda al mecanismo. En este caso, Cartier reúne ambas funciones en una misma estructura, ya que el propio movimiento está integrado en ese componente giratorio mientras un sistema diferencial permite que el conjunto se mueva sin arrastrar las agujas y alterar la lectura de las horas y los minutos.

Con este mecanismo, la complejidad queda al servicio de una ilusión: que la maquinaria parezca suspendida dentro de la caja. De este modo, se prolonga la tradición de los relojes misteriosos de Cartier, iniciada en 1912 con creaciones cuyas agujas parecían flotar sin conexión visible con el sistema.

El Rotonde de Cartier Masse Mystérieuse
El Rotonde de Cartier Masse Mystérieuse | Cartier

La versión de la imagen envuelve esa arquitectura en una caja de oro blanco rodiado de 18 quilates, con 43,5 milímetros de diámetro y 12,65 de grosor. Los números romanos azules recorren el borde de la esfera plateada, mientras las agujas de acero azulado mantienen la forma de espada característica de la casa.

Una corona rematada con un zafiro, justo el mismo material que se ha utilizado para los cristales delantero y trasero, y una correa de aligátor azul marino —intercambiable por otra gris oscuro— completan una estética clásica que deja todo el protagonismo al mecanismo.

Por su parte, el calibre automático 9801 MC ofrece unas 42 horas de reserva de marcha, dentro de una edición limitada a cien ejemplares que se vende por 287.000 euros.

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