Rabat atribuye la crisis migratoria de Ceuta a las mafias, los bulos y los malentendidos sobre la sentencia del Supremo

CRISIS MIGRATORIA

Marruecos eleva a once sus muertos, diez de ellos ahogados, y asegura que trabaja con España para verificar el número total de víctimas

En la imagen, de archivo, el ministro de Interior de Marruecos
En la imagen, de archivo, el ministro de Interior de Marruecos | Europa Press

El Gobierno de Marruecos ha atribuido la crisis migratoria registrada en Ceuta a una combinación de la actividad de las redes de trata de personas, la desinformación y los malentendidos generados en torno a una reciente sentencia del Tribunal Supremo español sobre las denominadas devoluciones en caliente.

En su primera valoración pública sobre la entrada masiva de migrantes en la ciudad autónoma durante el jueves y el viernes a través del espigón del Tarajal, el Ministerio del Interior marroquí ha sostenido que los acontecimientos no respondieron a “circunstancias espontáneas ni a factores circunstanciales”, sino a la actuación coordinada de distintos elementos.

Según Rabat, la “explotación maliciosa del espacio digital” por parte de las redes de trata se habría combinado con la difusión de información engañosa y con interpretaciones erróneas de las recientes decisiones judiciales españolas.

Estas informaciones, según el Ministerio del Interior marroquí, habrían generado entre algunas de las personas que pretendían entrar en Ceuta la creencia de que podían hacerlo sin ser devueltas inmediatamente a Marruecos.

Marruecos eleva a once los fallecidos

El Gobierno marroquí ha ofrecido también su propio balance de víctimas y ha confirmado once fallecidos, diez de ellos por ahogamiento. El undécimo habría muerto a consecuencia de las heridas sufridas tras caer desde una zona rocosa próxima a Ceuta.

Rabat asegura que está colaborando con las autoridades españolas para determinar el número definitivo de personas afectadas, así como sus identidades y nacionalidades, con el objetivo de completar los procedimientos administrativos, legales y humanitarios correspondientes.

El balance comunicado por Marruecos se produce después de que el episodio migratorio se saldara, según las informaciones conocidas hasta el momento, con al menos 72 fallecidos, en su mayoría por ahogamiento.

Rabat defiende su actuación

El Ministerio del Interior marroquí ha defendido que sus fuerzas de seguridad actuaron desde el inicio de la crisis mediante un dispositivo basado en la vigilancia preventiva, el refuerzo de los efectivos y la movilización de las autoridades territoriales.

Según su versión, estas medidas permitieron “controlar el curso de los acontecimientos, proteger vidas, preservar el orden público y asegurar las fronteras”, al tiempo que se respetaban las disposiciones legales y el principio de proporcionalidad.

El Gobierno marroquí sostiene así que la respuesta de sus autoridades estuvo orientada tanto a impedir nuevas entradas como a garantizar la seguridad de las personas implicadas.

Rabat reclama una respuesta internacional

Más allá de la crisis concreta de Ceuta, Marruecos ha aprovechado su comunicado para reivindicar una gestión de la migración irregular basada en la cooperación internacional.

Rabat considera que la lucha contra la migración irregular y las redes de trata debe abordarse mediante un modelo basado en la “responsabilidad compartida”, la solidaridad y un reparto equilibrado de las cargas entre los países afectados.

En este escenario, el Gobierno marroquí asegura que continuará actuando como “un socio fiable y responsable” de España y de sus socios internacionales y que mantendrá la cooperación para combatir la migración irregular y la trata de personas.

Asimismo, afirma que seguirá adoptando las medidas que considere necesarias para proteger el orden público y las fronteras y garantizar la seguridad de las personas y los bienes, dentro del marco del Estado de derecho y de sus obligaciones nacionales e internacionales.

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