Rebajas fiscales, reforma de pensiones y menos burocracia: las 34 medidas de Alemania para reactivar la economía

IMPULSO ECONÓMICO

El Gobierno de Friedrich Merz aprueba un amplio paquete de reformas que incluye rebajas fiscales, cambios en las pensiones, menos burocracia, más flexibilidad laboral y un mayor control del absentismo y del fraude en las prestaciones sociales

El gobierno alemán presenta sus 34 medidas
El gobierno alemán presenta sus 34 medidas | Europa Press

El Gobierno de coalición alemán ha puesto en marcha una de las mayores reformas económicas de los últimos años con un paquete de 34 medidas destinado a reactivar el crecimiento, impulsar el empleo y recuperar la competitividad de la mayor economía de Europa, que atraviesa una etapa de débil expansión y elevadas incertidumbres.

El plan, presentado este jueves por el canciller Friedrich Merz tras meses de negociaciones entre la CDU/CSU y el SPD, combina incentivos fiscales para familias y trabajadores, una profunda reforma del sistema de pensiones, medidas para reducir la burocracia, cambios en el mercado laboral y actuaciones dirigidas a combatir el fraude en las prestaciones sociales.

Uno de los pilares de la estrategia es un alivio fiscal valorado en unos 10.000 millones de euros anuales. A partir de 2027 aumentará el mínimo exento del impuesto sobre la renta, se incrementarán las ayudas por hijo y las deducciones para trabajadores y se modificarán los tramos del IRPF con el objetivo de beneficiar especialmente a las rentas medias y bajas.

Según las estimaciones del Ejecutivo, una familia con dos hijos y unos ingresos anuales de 60.000 euros dispondrá, una vez implantadas todas las medidas, de más de 600 euros adicionales al año. Para compensar la menor recaudación, el Gobierno endurecerá la tributación de las rentas más altas e incrementará el gravamen aplicado a los denominados Mini-Jobs.

El paquete también incorpora una reforma del sistema de pensiones que busca garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Entre las medidas ya anunciadas figura la adaptación progresiva de la edad de jubilación a la esperanza de vida y la incorporación de mecanismos de capitalización complementarios mediante un fondo de inversión.

En el ámbito laboral, el Ejecutivo pretende dotar de mayor flexibilidad a las empresas permitiendo contratos temporales sin causa justificada de hasta 48 meses, con un máximo de seis prórrogas y la posibilidad de volver a contratar temporalmente al mismo trabajador. Asimismo, se ampliará el horario de apertura dominical para determinados establecimientos como panaderías, pastelerías y bibliotecas.

Uno de los puntos más controvertidos del plan afecta al control del absentismo laboral. El Gobierno eliminará la posibilidad de obtener bajas médicas por vía telefónica y endurecerá las sanciones por la emisión irregular de certificados de incapacidad temporal. Merz justificó la decisión asegurando que los niveles de absentismo siguen siendo elevados desde la pandemia y representan una pérdida de competitividad para las empresas alemanas.

La reducción de la burocracia constituye otro de los grandes ejes del programa. El Ejecutivo revisará procedimientos administrativos y simplificará la normativa sobre protección de datos, al considerar que la legislación actual supone una carga excesiva para ciudadanos y empresas.

El plan incluye además actuaciones para afrontar la crisis de la vivienda mediante la creación de una sociedad pública destinada a promover viviendas asequibles en aquellas zonas donde el mercado privado no cubra la demanda. Paralelamente, el Gobierno impulsará una ley para impedir que los estados federados puedan nacionalizar grandes parques privados de viviendas en alquiler.

En materia de protección social, los ministerios de Trabajo e Interior elaborarán este mismo mes un plan específico para reforzar la lucha contra el fraude en las prestaciones, facilitando el intercambio de información entre administraciones con el fin de detectar irregularidades.

La presentación del paquete llega en un contexto económico complejo. Las principales instituciones económicas alemanas han rebajado en las últimas semanas sus previsiones de crecimiento para 2026 y 2027, mientras que las expectativas de inflación continúan siendo elevadas. Ante este escenario, el Ejecutivo confía en que las 34 medidas permitan recuperar el dinamismo económico y sentar las bases para un crecimiento más sólido en los próximos años.

Durante la presentación del plan, Merz aseguró que el Gobierno quiere ofrecer "decisiones y no disputas" y defendió que Alemania dispone de capacidad para recuperar el liderazgo económico europeo si acomete las reformas necesarias para mejorar su productividad y competitividad.

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