La tasa de mortalidad en los centros de detención de inmigrantes de EE UU alcanza su nivel más alto en dos décadas

SEGUNDO MANDATO DE TRUMP

La mayoría de las 39 muertes analizadas por Human Rights Watch y Physicians for Human Rights se produjeron en instalaciones con problemas de hacinamiento y deficiencias en la atención sanitaria

Agentes del ICE durante una redada
Agentes del ICE durante una redada | Agentes del ICE durante una redada

La tasa de mortalidad en los centros de detención de inmigrantes de Estados Unidos ha alcanzado su nivel más alto en casi dos décadas desde el inicio del segundo mandato del presidente estadounidense, Donald Trump, según denuncia un informe elaborado por Human Rights Watch (HRW) y Physicians for Human Rights (PHR). El estudio atribuye este aumento al incremento de las detenciones, el hacinamiento en las instalaciones y las deficiencias en la atención médica prestada a las personas bajo custodia.

El informe, titulado "Muriendo en detención: el aumento de muertes en un sistema de detención migratoria en expansión de Estados Unidos", señala que se han registrado 52 fallecimientos bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), mientras que el número de personas detenidas por este organismo aumentó un 77 % entre enero de 2025 y enero de 2026.

De acuerdo con el documento, entre el 20 de enero de 2025 y el 4 de junio de 2026 fallecieron diez ciudadanos mexicanos bajo custodia del ICE, la nacionalidad con mayor número de víctimas entre las veinte registradas. Si se incluyen las muertes ocurridas durante operativos migratorios, la cifra asciende a 15, y a 16 tras el fallecimiento, el pasado 19 de junio, de otro ciudadano mexicano.

El estudio destaca que entre enero de 2025 y enero de 2026 el número anualizado de muertes se triplicó, lo que supone un incremento del 138 % en la tasa de mortalidad. Actualmente se sitúa en 8,4 fallecimientos por cada 10.000 personas detenidas, casi el doble del máximo registrado durante el primer año de la pandemia de COVID-19, cuando alcanzó las 4,4 muertes por cada 10.000 detenidos.

Human Rights Watch y Physicians for Human Rights alertan de que el aumento de las detenciones ha ido acompañado del debilitamiento de los mecanismos de supervisión del Departamento de Seguridad Nacional, así como de fallos en la atención médica y unas condiciones de hacinamiento que agravan la situación sanitaria en los centros.

La mayoría de las 39 muertes analizadas en profundidad se produjeron en instalaciones que, durante las dos semanas previas a cada fallecimiento, albergaban un número de personas muy superior a su capacidad habitual.

Entre los casos recogidos figura el de Ismael Ayala-Uribe, un ciudadano mexicano de 39 años que residía en Estados Unidos desde los cuatro años y que falleció el 22 de septiembre de 2025 en el Centro de Procesamiento de Adelanto, en California. Según el informe, el personal del centro no lo trasladó de inmediato a un hospital pese a sus reiteradas quejas por un absceso infectado.

También se documenta el caso de Lorenzo Antonio Batrez Vargas, mexicano de 32 años que llegó a Estados Unidos siendo un niño y murió en agosto de 2025 tras permanecer casi dos semanas aislado por haber contraído COVID-19. Su familia asegura que aún desconoce las causas exactas de su fallecimiento.

En la actualidad, el ICE mantiene detenidas a más de 60.000 personas y el Gobierno estadounidense prevé ampliar la capacidad de los centros hasta las 90.000 plazas antes de que finalice 2026. Solo en lo que va de año han fallecido 18 personas bajo custodia de este organismo.

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