Maceda presume de cigüeñas

PATRIMONIO NATURAL

La “Senda das Cegoñas” es una ruta que permite disfrutar de un recorrido coronado por más de una decena de nidos de cigüeña. Los vecinos no sólo la disfrutan, sino que se involucran en el cuidado de las que consideran “as nosas cegoñas”.

Una de las estampas que ofrece la ruta, con la sierra de San Mamede al fondo.
Una de las estampas que ofrece la ruta, con la sierra de San Mamede al fondo. | B.L.

Una de las grandes riquezas de la provincia de Ourense es su patrimonio natural, formado por una amalgama de paisajes que sirven de hogar a centenares de especies. Una de las más conocidas es la cigüeña, que cada año incrementa su población. La comarca de Allariz-Maceda atrae cada año a nuevas parejas de cigüeñas, que optan por hacer sus nidos entre Baños de Molgas, Xunqueira de Espadanedo y Maceda.

Allí, entre la villa de Maceda y el Alto do Rodicio, se encuentra una ruta conocida como la “Senda das Cegoñas”, un paseo de tres kilómetros en el que se pueden ver más de una decena de nidos, algunos desde la década de los 90. Este recorrido nació gracias a Nancy Blanco, de Amigas das Cegoñas, quien decidió hacer un trayecto de “más caminata y menos coche”. “Al hacer la ruta, me di cuenta del problema que tenían los nidos, colocados en una hilera de postes de cemento que no aguantaban el peso”, contó Nancy.

Junto a varios vecinos, entre los que se encuentra Manuel Cid, Nancy comenzó a colocar plataformas por el recorrido para facilitar la construcción de los nidos. “Las vecinas que viven por allí ya controlan los nidos”, explica Nancy. Recuentan las parejas, controlan las fechas de llegada y de partida, los periodos de incubación y cría, e incluso se preocupan por “sus” cigüeñas: “A miña este ano está sola, non veu a parella”, afirmó una de ellas.

Manuel Cid con el Nido Real a su derecha y el más antigüo a su izquierda.
Manuel Cid con el Nido Real a su derecha y el más antigüo a su izquierda. | B.L.

Manuel Cid tiene instalados enfrente a su casa dos de los nidos más antiguos de la ruta, llamado Nido Real -en la foto superior-, que hace dos años cayó por su inmenso tamaño. “O máis vello que queda aquí é iste”, señaló Manuel al nido a su izquierda -en la foto inferior-, “é de 1998”. Otros vecinos que paseaban por la ruta hablaban orgullosos de sus cigüeñas, instaladas entre pinos, postes e incluso grúas.

La creación de esta ruta es fruto de la asociación, quienes colocan de forma altruista las plataformas donde anidan, un trabajo que nació de la voluntad por conservar y proteger el medioambiente y que, al mismo tiempo. permite aprovechar y disfrutar de forma respetuosa del rico y diverso patrimonio natural ourensano.

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