España, entre los países con mayor presión de migrantes

EXTRANJEROS ILEGALES

Bruselas lo sitúa junto a Italia, Grecia y Chipre, con derecho a reubicar migrantes irregulares en la UE

Un cayuco con 73 personas, antes de llegar al muelle de La Restinga, en la isla de El Hierro.
Un cayuco con 73 personas, antes de llegar al muelle de La Restinga, en la isla de El Hierro.

La Comisión Europea incluyó a España entre los cuatro países del bloque que, al estar bajo una mayor presión migratoria, pueden recurrir a la solidaridad de otros Estados miembros y activar el mecanismo del nuevo Pacto de Migración y Asilo para reubicar parte de los migrantes llegados irregularmente. El informe anual sobre la situación migratoria en la UE identifica a España e Italia por el número “desproporcionado” de llegadas irregulares a través de operaciones de rescate en el Mediterráneo, mientras que Grecia y Chipre se encuentran también bajo presión, lo que evidencia la necesidad de una coordinación más firme y eficaz.

El comisario de Interior y Migración, Markus Brunner, reconoció que el mecanismo “no es perfecto, pero es mejor que nada” y destacó que la solidaridad se aplicará de forma “flexible”, permitiendo trasladar al menos 30.000 migrantes al año, con posibilidad de compensación económica o de medios equivalentes si algún país rechaza acoger a parte de los reubicados. Los Estados deberán presentar sus “compromisos de contribución”, eligiendo entre acoger migrantes, asumir deportaciones, apoyo financiero u otras medidas alternativas. Brunner subrayó que la participación de cada país se evaluará buscando un equilibrio entre capacidades y presión real sobre los sistemas nacionales.

Brunner subrayó que el pacto busca “reconstruir” la confianza entre los Estados miembro y “recuperar el control”, tras percepciones de que algunos países han ignorado las reglas. Asimismo, alertó sobre las tres corrientes que afectan a la migración: el alto número de cruces ilegales por el Mediterráneo, los más de cuatro millones de ucranianos acogidos en la UE y la “instrumentalización de la migración” por terceros como Rusia o Bielorrusia, que buscan desestabilizar la Unión Europea. También insistió en que el mecanismo permitirá una planificación más ordenada y la distribución equitativa de la presión entre los Estados, evitando crisis locales de saturación.

Según la Comisión, los datos de julio de 2024 a junio de 2025 muestran una “mejora” con una caída del 35% en llegadas ilegales, aunque se insistió en que Italia debe aplicar las reglas de Dublín para poder acogerse al mecanismo de reubicación. Brunner afirmó que “es un equilibrio entre solidaridad y responsabilidad, así que debe ir de la mano, debe darse en paralelo”. Además, si un país elegible no cumple las normas, los socios comprometidos a acoger migrantes podrán quedar exentos de la obligación, asegurando así que la solidaridad sea efectiva y no genere cargas desproporcionadas.

Contenido patrocinado

stats