TENSIÓN EN ORIENTE MEDIO
Estados Unidos e Irán progresan hacia el acuerdo y rebajan tensiones
TENSIÓN EN ORIENTE MEDIO
Estados Unidos e Irán siguen dando pasos hacia una desescalada del conflicto abierto tras la ofensiva militar lanzada por Washington e Israel el pasado 28 de febrero contra territorio iraní. Las negociaciones técnicas celebradas en Suiza durante los últimos días han permitido fijar un marco de diálogo que ambas partes consideran clave para estabilizar la región y evitar una nueva crisis en el estrecho de Ormuz.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, advirtió este martes de que el éxito de las conversaciones dependerá del cumplimiento íntegro de los compromisos alcanzados. Según afirmó, la eficacia del proceso se medirá por la aplicación práctica de las obligaciones asumidas y no por declaraciones políticas que se aparten de lo acordado.
Sus palabras llegan en un momento especialmente delicado. La guerra iniciada a finales de febrero provocó ataques estadounidenses e israelíes contra objetivos iraníes, una fuerte tensión regional y restricciones al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del planeta y paso obligado para buena parte de las exportaciones mundiales de petróleo.
Las conversaciones han permitido crear cuatro grupos de trabajo destinados a abordar los principales asuntos pendientes: el levantamiento de sanciones, la cuestión nuclear, la reconstrucción económica y los mecanismos de supervisión y aplicación de los futuros acuerdos.
El viceministro iraní de Exteriores, Kazem Qaribabadi, confirmó además la creación de un canal específico para abordar el tránsito marítimo por Ormuz y una unidad de prevención de conflictos en Líbano, con la participación de Qatar y Pakistán como países mediadores.
Paralelamente, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que Teherán ha aceptado someterse a inspecciones nucleares de alto nivel durante un periodo prolongado, una afirmación que las autoridades iraníes no han confirmado de manera explícita. Trump sostuvo que este compromiso resulta imprescindible para mantener las negociaciones abiertas y afirmó que, gracias a las concesiones realizadas por Irán, considera “altamente improbable” la necesidad de volver a imponer un bloqueo en Ormuz. E indicó que los buques desplegados en la zona permanecerán en sus posiciones por si fuera necesario reactivar las medidas de presión, aunque insistió en que la situación actual apunta hacia una reducción de las tensiones.
Washington también anunció una flexibilización parcial de algunas sanciones económicas. Según Trump, los fondos desbloqueados permanecerán bajo supervisión estadounidense y estarán destinados exclusivamente a la compra de alimentos y productos médicos.
La cuestión del estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales puntos de negociación. Durante los últimos meses, Irán ha defendido que la gestión del paso estratégico debe recaer en Teherán y Omán, los dos países ribereños.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó ayer que el país debe ser “libre” de la dependencia militar de Estados Unidos y avanzar hacia “una red independiente de armamento”, incluida la fabricación de sus propios sistemas defensivos. Durante un acto en el asentamiento de Gush Etzion, en Cisjordania, agradeció el apoyo estadounidense, pero sostuvo que Israel necesita “acabar con la dependencia” y fortalecer su capacidad tecnológica y militar para las próximas décadas.
Netanyahu subrayó que Israel se enfrenta actualmente a Irán y a sus grupos aliados y defendió que la posición futura del país dependerá de su fuerza. “No ha terminado aún, pero depende de nuestra fuerza”, señaló, insistiendo en que el objetivo es generar un poderío cada vez mayor.
Sus declaraciones llegaron un día después de que él mismo, el ministro de Defensa, Israel Katz, y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, reiteraran que las fuerzas israelíes seguirán actuando “con determinación” para mantener la zona de seguridad en el sur de Líbano. Irán reclama el cese de estas operaciones en sus negociaciones con Estados Unidos, lo que ha generado nuevos roces entre ambos gobiernos.
Las tensiones por las acciones de Israel en territorio libanés, acompañadas de advertencias desde Teherán sobre posibles violaciones del preacuerdo con Washington, han marcado los últimos contactos diplomáticos y derivado en desencuentros públicos entre Israel y Estados Unidos.
Vance, contra la violencia
En este contexto, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, afirmó la semana pasada que Israel no puede resolver sus problemas de seguridad “a base de violencia” y criticó a sectores israelíes contrarios al acuerdo preliminar con Irán. Vance añadió que Israel debe actuar con prudencia y evitar deteriorar su relación con Washington, porque “atacar al único aliado poderoso que le queda” solo debilitaría su posición estratégica en un momento especialmente delicado.
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