Los estudiantes franceses mantienen las protestas este sábado tras reunirse con Macron, que despliega 70.000 agentes

TENSIÓN EN FRANCIA

Los jóvenes reclaman mejoras educativas y cambios en el acceso a la universidad, mientras el Gobierno de Francia refuerza la seguridad tras los disturbios del pasado fin de semana y los sindicatos rechazan las modificaciones en el recorrido de las marchas

La protesta de estudiantes de secundaria y universitarios en París de este jueves.
La protesta de estudiantes de secundaria y universitarios en París de este jueves. | Europa Press

Francia afronta este sábado una nueva jornada de movilizaciones después de que los representantes de los estudiantes de secundaria se reuniesen el viernes con el presidente, Emmanuel Macron, en el Palacio del Elíseo. El encuentro no ha frenado las protestas y los jóvenes mantienen su llamamiento a salir a la calle. En paralelo, el Ejecutivo ha anunciado el despliegue de 70.000 policías y gendarmes, 10.000 más que el pasado fin de semana, marcado por saqueos, incendios y enfrentamientos.

La reunión tenía como objetivo escuchar las reivindicaciones del alumnado y abrir una vía de diálogo. Sin embargo, los representantes estudiantiles consideran que todavía no han obtenido compromisos suficientes. Nathanaël Combary, de Renouveau Lycéen, ha pedido continuar con la movilización para conseguir avances concretos. El primer ministro, Sébastien Lecornu, tiene previsto reunirse con las organizaciones estudiantiles el lunes.

Mejoras educativas y cambios en el acceso a la universidad

Las protestas comenzaron por las condiciones de enseñanza en los institutos, especialmente por la falta de profesorado y el deterioro de las instalaciones. Los estudiantes también reclaman cambios en Parcoursup, la plataforma de acceso a la educación superior, a la que critican por las dificultades para obtener plaza en los estudios elegidos.

Las movilizaciones han incorporado además reivindicaciones relacionadas con el poder adquisitivo y las desigualdades sociales. El Gobierno, por su parte, trata de recuperar el control de la seguridad pública después de los graves incidentes registrados durante la jornada del pasado sábado.

Los sindicatos rechazan los cambios en las marchas

En París, las organizaciones sindicales han rechazado la propuesta de modificar el recorrido de la manifestación prevista entre las plazas de la Bastilla y de la Nación. La prefectura planteó trasladarla a un itinerario entre Porte de Vincennes y Porte d’Italie, una alternativa que los convocantes consideran inaceptable.

Los sindicatos mantienen su intención de acudir al recorrido inicialmente previsto. El desacuerdo se suma a las restricciones anunciadas por Macron para las movilizaciones convocadas por organizaciones que considera carentes de legitimidad.

Las medidas han suscitado críticas de partidos de izquierda y defensores de las libertades civiles. Varias formaciones han recurrido ante el Consejo de Estado las restricciones, al considerar que pueden vulnerar el derecho de manifestación. El Gobierno justifica las limitaciones por el riesgo de nuevos episodios de violencia.

Refuerzo policial y restricciones en varias ciudades

El dispositivo contará con unidades móviles y equipos especializados, además de helicópteros, drones, vehículos blindados y cañones de agua. Las autoridades pretenden aumentar la capacidad de reacción ante posibles incidentes y proteger a ciudadanos, comercios y edificios públicos.

Las restricciones afectan a distintas ciudades francesas. En París se mantienen limitaciones nocturnas en las zonas de la plaza de la República y Les Halles. En otras localidades se han prohibido concentraciones o limitado las marchas en determinados perímetros, mientras que Marsella ha autorizado excepcionalmente una manifestación sindical.

Otro de los focos de atención está en Orleans, donde el partido ultraderechista Reagrupamiento Nacional celebra su congreso y sus opositores preparan una protesta. Las autoridades esperan entre 20.000 y 30.000 participantes y han previsto un importante despliegue policial.

El temor a nuevos incidentes también ha provocado el cierre de varios espacios culturales de París, entre ellos el Louvre y el Museo de Orsay. Además, el partido entre el Paris Saint-Germain y el Lyon se ha aplazado al lunes por las necesidades del dispositivo de seguridad.

Mientras los estudiantes insisten en que las protestas deben continuar hasta obtener respuestas concretas, el Ejecutivo defiende que las restricciones son necesarias para evitar nuevos episodios violentos. La jornada de este sábado pondrá a prueba la capacidad del Gobierno para garantizar la seguridad sin agravar el conflicto por el derecho de manifestación.

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