CRÍMENES DE AGRESIÓN
La UE da el primer paso por el Tribunal Especial de Ucrania
GUERRA EN UCRANIA
El expresidente ruso Dimitri Medvedev, actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, afirmó ayer que los países europeos “no pueden permitirse una guerra” con Moscú y advirtió de que dicho conflicto supondría “un riesgo muy real” sobre el uso de armas de destrucción masiva.
“En los países europeos se anuncia por todos lados que habrá una guerra con Rusia en los próximos cinco años. No debería pasar”, dijo en su cuenta en Telegram, donde subrayó que este conflicto “iría contra los intereses” del país euroasiático. “Rusia, en principio, no necesita una guerra con nadie, incluida la frígida y vieja Europa”, sostuvo.
“No hay nada que ganar ahí. La economía de Europa es débil y dependiente de Estados Unidos, mientras que su cultura está deteriorándose de forma vergonzosa. Europa está perdiendo su identidad, disolviéndose entre migrantes agresivos”, señaló Medvedev, quien explicó que “la principal tarea del pueblo ruso es desarrollar sus territorios, incluida la restauración de las tierras recuperadas”, en referencia a las zonas ocupadas en Ucrania.
Así, reseñó que estos trabajos “no son fáciles ni baratos”, antes de afirmar que “Rusia siempre ha ido a Europa únicamente como liberador, no como invasor” y reseñar que Europa no puede permitirse tampoco una guerra de ese tipo porque “los países europeos son vulnerables y no están unidos”. “Solo pueden perseguir sus propios intereses, intentando sobrevivir en el caos económico actual. Simplemente, no pueden permitirse una guerra con Rusia”, arguyó.
“Los líderes europeos son unos degenerados insignificantes, incapaces de asumir la responsabilidad de ningún asunto importante. Carecen de pensamiento estratégico, y mucho menos de la pasión necesaria para tomar decisiones militares acertadas”, apuntó Medvedev, quien incidió en que “los europeos, en general, son inertes y decadentes y no quieren luchar por ideales comunes o su propia tierra”.
Por ello, puntualizó que, si existe el riesgo de guerra, es debido a que “la posibilidad de un accidente fatal siempre existe”. “La hiperactividad de estos idiotas congelados no ha desaparecido. Un conflicto así tiene el riesgo muy real de derivar en una guerra en la que se usen armas de destrucción masiva, por lo que debemos permanecer vigilantes”, zanjó.
El mensaje del expresidente ruso fue publicado en medio del aumento de las tensiones en torno a la invasión de Ucrania y las denuncias de varios países europeos, miembros de la OTAN, sobre incursiones de drones y aviones rusos durante los últimos días, un extremo rechazado por Moscú, que afirmó que se trata de acusaciones infundadas.
Por su parte, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, promulgó un decreto en el que ordena el reclutamiento de 135.000 personas para que realicen este otoño el servicio militar, si bien las autoridades rusas matizaron que estas personas no participarán en el despliegue en suelo ucraniano.
La medida, que replica otras similares adoptadas de forma recurrente dos veces al año, afecta a personas de entre 18 y 35 años que no sean ya reservistas. En esta ocasión, corresponde al periodo que va entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre, según la nota oficial.
Uno de los responsables de la oficina de movilización del Estado Mayor de las Fuerzas Armada, Vladimir Tsimlianski, ya había adelantado la semana pasada este nuevo reclutamiento masivo, incidiendo en que no guarda relación alguna con la “operación militar especial”, el eufemismo con el que el Gobierno ruso se refiere a la ofensiva sobre Ucrania.
Keith Kellogg, el enviado especial del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para Ucrania, confirmó que este ha dado su visto bueno a los ataques de largo alcance que las Fuerzas Armadas ucranianas han estado lanzando en los últimos meses sobre Rusia, el último de ellos ayer de madrugada en Briansk.
“La respuesta es sí. Hay que usar la capacidad de atacar a fondo. No existen los santuarios”, dijo el enviado de Trump en una entrevista para Fox News, en la que ha matizado que no siempre estos ataques han contado con el aval de Washington.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, firmó ayer una legislación aprobada a mediados de septiembre por la Duma estatal que autoriza la salida de Moscú del Convenio Europeo para la Prevención de la Tortura.
El documento, publicado en el portal de información jurídica ruso, contempla la retirada de Moscú de los dos primeros protocolos del citado convenio, firmado en febrero de 1996 en Estrasburgo y ratificado en marzo de 1998.
Las autoridades rusas defendieron que pese a su salida, Rusia “no abandona sus obligaciones” de combatir violaciones de Derechos Humanos en virtud de sus leyes nacionales y en virtud de las demás convenciones internacionales de las que sigue formando parte.
El presidente de la Duma, Viacheslav Volodin, denunció anteriormente que Moscú no tiene representación ante el Comité Europeo para la Prevención de la Tortura debido a que la elección de un nuevo representante ruso está suspendida desde diciembre de 2023 en represalia por la guerra de Ucrania.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
CRÍMENES DE AGRESIÓN
La UE da el primer paso por el Tribunal Especial de Ucrania
"NO LLAMEIS ACUERDO A LA DERROTA"
Trump ofrece un plan de paz de 15 puntos a Irán y Teherán se niega a un acuerdo: "No volveréis a ver los precios del petróleo de antes"
Lo último
CÚMULO DE LESIONES
Totó, el pulmón del Allariz
LOS LIBROS QUE LEO
"Cartas a un joven poeta" para una búsqueda de la paz interior