Trump se cita con Xi en China con el comercio, Taiwán y la guerra en Irán como telón de fondo

PRIMERA EN 9 AÑOS

Estados Unidos y China reanudan el diálogo en Pekín con una cumbre clave entre Trump y Xi marcada por el comercio, los aranceles y las tensiones en Taiwán e Irán. Al presidente le acompaña una nutrida representación empresarial, con 16 altos directivos de grandes multinacionales estadounidenses

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viaja a Pekín para una visita oficial que le lleva a reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viaja a Pekín para una visita oficial que le lleva a reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping. | Europa Press

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viaja este miércoles a Pekín para una visita oficial que le lleva a reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, en una cita que se centra en cuestiones comerciales y la tregua arancelaria, con la situación en Taiwán también sobre la mesa, y la guerra sin resolver en Irán como telón de fondo.

Antes de iniciar la visita, la primera en nueve años de un presidente estadounidense —fue el propio Trump durante su primera etapa en la Casa Blanca en noviembre de 2017 el último en reunirse con Xi en suelo chino— el mandatario norteamericano ha afirmado que les aguardan "grandes cosas" tanto a Estados Unidos como China en el marco de la visita, después de días insistiendo en la buena sintonía que le une al mandatario asiático.

"Tengo muchas ganas de viajar a China, un país increíble, con un líder, el presidente Xi, respetado por todos. ¡Nos esperan grandes cosas a ambos países!", ha señalado en las últimas horas a través de sus redes sociales.

Como cuestiones más espinosas en la cita de los líderes de las dos superpotencias mundiales se presenta la situación de la disidencia interna en China, como el encarcelamiento de Jimmy Lai, opositor hongkonés, al que Trump ha citado en repetidas ocasiones y cuya liberación ha dicho que reclamará a su colega chino durante la cumbre. Pekín, sin entrar en los titubeos de Trump, ha insistido en que el opositor es "el principal instigador" de los "disturbios" en el enclave a finales de la pasada década que acabaron con su detención en 2020.

Igualmente, la cuestión de Taiwán, isla en permanente amenaza de una unificación por la fuerza con el resto de la China continental, estará presente en la cumbre de los líderes más poderosos del mundo en este momento. Trump ha reivindicado su buena relación con Xi para insistir en que Pekín sabe que Washington no quiere ver ningún movimiento en torno al territorio y ha comparado la situación con las aspiraciones rusas sobre Ucrania, después de decir hasta la saciedad que la invasión no habría tenido lugar con él en la Casa Blanca.

"Si tienes al presidente adecuado, no creo que vaya a pasar. Estaremos bien. Tengo una muy buena relación con el presidente Xi y él sabe que no quiero que eso pase", ha indicado sobre los posibles movimientos de China contra Taiwán.

En todo caso, las aspiraciones de Pekín pasan por rascar de Washington un mayor compromiso con no suministrar armamento a Taipei. "La firme oposición de China a las ventas de armas de Estados Unidos a la región china de Taiwán es constante y clara", ha subrayado este mismo martes el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Guo Jiakun.

De lado de China vienen insistiendo en que la cumbre tiene que promover el "profundo intercambio de opiniones sobre las principales cuestiones relacionadas con las relaciones entre China y Estados Unidos, así como sobre la paz y el desarrollo mundiales".

Como trasfondo de la histórica visita, Estados Unidos se encuentra enfangado en la guerra lanzada junto a Israel contra Irán de la que no se vislumbra el final después de seis semanas de ofensiva que han dado paso a una tregua indefinida y unas conversaciones estancadas desde hace más de un mes, con contactos discretos pero evidenciando las diferencias entre Washington y Teherán sobre la cuestión nuclear iraní o la forma de reabrir el estratégico paso de Ormuz, escenario al que se han trasladado desde hace semanas las tensiones.

De lado del gigante asiático se viene insistiendo en privilegiar la vía diplomática para poner fin al conflicto en Irán, y entre bastidores ha trabajado con países mediadores como Pakistán para una propuesta que ponga por delante el respeto a la coexistencia pacífica, la soberanía nacional, el Derecho Internacional y el equilibrio entre desarrollo y seguridad.

Aunque China señala que "la prioridad absoluta sigue siendo evitar un reinicio del conflicto" en Irán, Trump ha hecho repetidas alusiones a que Pekín está afectado sobremanera por el bloqueo de Ormuz, por lo que considera que debería implicarse en los esfuerzos para reabrir el paso, que Teherán mantiene clausurado y sobre el que pesa un cierre perimetral de la Armada estadounidense para bloquear los puertos iraníes.

Cuestiones económicas y delegación comercial

Aparte, los líderes de las dos superpotencias abordarán diversas cuestiones de índole económica cuando se reúnan en Pekín, en particular las relaciones comerciales entre ambas economías, tras la tregua arancelaria acordada por los dos presidentes en su último encuentro en octubre de 2025 en Busan, en Corea del Sur.

Con antelación al encuentro entre los dos presidentes, está previsto que delegaciones del más alto nivel de Estados Unidos y China, lideradas respectivamente por Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, y el vice primer ministro del Consejo de Estado de China, He Lifeng, mantengan consultas comerciales y económicas en la vecina Corea del Sur.

De este modo, mientras que se espera que Washington haga hincapié en que Pekín impulse las inversiones chinas con mayores compras de aviones, carne de vacuno y soja estadounidenses, además de dar mayores facilidades de entrada a su mercado a las empresas estadounidenses, se prevé que Pekín insista en relajar los aranceles a sus exportaciones o al menos extender la tregua pactada en octubre de 2025.

Las autoridades chinas igualmente aspiran a que Washington suavice los controles a las importaciones de semiconductores por parte de China.

En la visita oficial a China, hasta el próximo viernes, Trump estará acompañado de una nutrida representación empresarial, entre la que figuran 16 altos directivos de grandes multinacionales estadounidenses, incluidos el consejero delegado de Apple, Tim Cook, así como Elon Musk, fundador y máximo ejecutivo de Tesla y SpaceX, pero no el CEO de Nvidia, Jensen Huang.

Un funcionario de la Casa Blanca precisó que con la delegación enviada a China, además de Musk y Cook, también viajan Robert Kelly Ortberg, CEO de Boeing; Ryan McInerney, de Visa; Larry Fink, de Blackrock; Stephen Schwarzman, de Blackstone; Brian Sikes, de Cargill, o Jane Fraser, de Citi.

A ellos se suman Jim Anderson, de Coherent; H. Lawrence Culp, de GE Aerospace; David Solomon, de Goldman Sachs; Jaboc Thaysen, de Illumina; Michael Miebach, de Mastercard; Dina Powell McCormick, de Meta; Sanhay Mehrotra, de Micron, y Cristiano Amon, de Qalcomm.

Destaca la ausencia de Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, la empresa más valiosa del mundo, quien la semana pasada indicó en una entrevista con la cadena CNBC que, en caso de ser invitado por Trump, consideraría "un privilegio y un gran honor" representar a Estados Unidos en la visita oficial a Pekín.

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