La Saleta reunió a cientos de devotos en su romería en Boborás

en Astureses

La celebración en Astureses incluyó actos religiosos, música y la gran comida popular

Devoción, paparota y buena compañía, una jornada a pedir de boca.
Devoción, paparota y buena compañía, una jornada a pedir de boca. | Martiño Pinal

Tradición, devoción, reencuentros y gastronomía popular son algunos de los motivos por los que la Romaría da Saleta reúne cada año a cientos de vecinos y visitantes en torno a la capilla de la Virgen, en Astureses (Boborás). Una cita que se mantiene como una de las celebraciones más tradicionales y multitudinarias de la comarca y que marcó ayer, como cada año, el cierre de las fiestas patronales de Carballiño, a pesar de celebrarse en otro concello.

Los actos religiosos comenzaron a primera hora de la mañana, aunque la devoción tuvo su momento central con la misa solemne, a las 13,00 horas. La pequeña capilla se quedó pronto sin espacio y fueron muchos los asistentes que tuvieron que seguir la eucaristía desde el exterior. Después, la Virgen de la Saleta salió en procesión, acompañada por numerosos fieles llegados de toda la comarca.

El sol y las altas temperaturas acompañaron la comida popular, en la que no faltaron bares, puestos de pan y dulces, pulpeiras y las carpas de churrasco. Numerosos grupos de familiares y amigos ocuparon las mesas para compartir comida, bebida y reencuentros y muchos fueron los que, como cada año, acudieron con su propia comida manteniendo la tradición de romería campestre.

Los grupos Xuntanza y Os Biruxes fueron los encargados de animar la sesión vermú y la sobremesa, que se prolongó durante buena parte de la tarde, continuando por la noche con la verbena a cargo de Galaxia y el Trío Nostalgias.

Este domingo la celebración llegará a su fin con la misa a las 12,00 horas y el regreso de la Virgen de la Saleta a la iglesia parroquial, desde donde había sido trasladada el día 18, concluyendo así tres días de festejos.

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