Fernando Ramos
HISTORIAS DE UN SENTIMENTAL
Aquella entrevista a Jaime Noguerol, periodista adelantado de aquel tiempo
HISTORIAS INCREÍBLES
Globos de colores. Santa Rita. Almendras garrapiñadas. Serpentinas. Gominolas. Magdalenas, Tarta helada. Santa Rita.
Mis vecinos con corbatas, mis amigas, parisinas, piernas largas. Vestidos de raso y lazos de tul. Nuez moscada, orégano, perejil, cayena. Y canela en rama.
Las señoras con tacones, tirabuzones, miles de botones y festones, camisetas y camisolas y camisones.
En el aire las bombas de palenque. Rompen, humean y asustan a los nenes y a los mequetrefes. Cien explosiones.
Y las músicas polcas, muiñeiras, foliadas envuelven a las cantareras con gaitas y gaitadas.
Pasodobles, tangos, salsas, mejicanas, rock, valses y músicas variadas… un borracho discute con un africano.
El hombre de piel oscura le mira cordial. Y le ofrece un reloj de pulsera, una caña de pescar, una radio de pilas, una sudadera, una bandera, una catana para colgar de la faltriquera.
Globos de colores. Santa Rita. El tren de la bruja. Almendras garrapiñadas. Serpentinas. Gominolas. Magdalenas, Tarta helada. Santa Rita.
Los curas y alguno más, preparan sobrepellices, estolas, y casullas brillantes. En un plis plas velas titubeantes. El alcalde viste de alcalde. Maneja el bastón de alcalde. Mira desde su traje marrón de alcalde. Imparte órdenes de alcalde…
Mientras los concejales con zapatos brillantes, y gemelos y camisas blancas, se arremolinan y estiran su cuello almidonable.
Y los guardias van y vienen con lucecitas azules en sus coches, lucecitas naranjas en las máquinas, las guerreras limpias, los kepis limpios, sin fusiles ni pistolas, que hoy la gente es buena y se quieren un montón las personas.
Yincanas y carritos de palomitas. Se esparcen por el malecón.
Y… se oyen los tambores… pon… pata-pon. Santa Rita.
Los castillos hinchables, acogen a los reyes enanos y simpaticones.
Títeres y muñecos animados, cuentacuentos, toros mecánicos, camas elásticas y futbolín humano.
Santa Rita sí señor. Con la espina del milagro. Y Gelo de Tremiñá la esculpe en madera de teca de Marruecos. Y Patere que la pinta mofletuda. Y con zuecos.
Bailes y más bailes. Entremeses. Comilonas. Cacerolas. Canelones.
Tantas… y tantas cosas.
Miles de globos de colores. Miles y millones. Santa Rita. Cochitos. Almendras garrapiñadas. Serpentinas. Gominolas. Magdalenas, Tarta helada. Santa Rita.
Santa Rita…
Mi madre, pleonasmo de mimos, concatenación de te quiero(s)… Por eso y sólo por eso…
Perdóname que este año… No baje a la fiesta.
Que mi mamita, caligrama de besos, se ha ido al cielo.
Y caramba… Santa Rita…
Que ya no está mi mamá la Yeya bonita…
Caramba…mi amiga Santa Rita… Rita…
Que lo que se da…
¡no se quita!
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