El Banco de Alimentos mengua, se agota

Publicado: 07 nov 2026 - 04:10
Opinión en La Región
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En la pasada primavera, ante las provocadoras declaraciones de Sánchez Pérez Castejón, al afirmar: “Nuestra economía es la que mejor marcha de Europa, una economía que va como un cohete”, y por ellas justificaba el motivo de no convocar elecciones, yo escribí en esta sección unas líneas bajo el titular: “¡No juegue con el comer!, Pedro”. Le hacía ver que la realidad económica doméstica no era nada coincidente con el pavoneo económico macroeconómico de Pedro Sánchez, ese Sánchez en estado puro que metamorfosea una deprimente realidad en un liderazgo categórico exclusivo. Y así fue tirando Sánchez hasta hace unos días, cuando convoca elecciones, semejando aquella escena de la fábula: “Vamos arando’, dijo la mosca, mientras descansaba sobre la piel del buey”.

Hoy, tras aquel optimismo económico antropológico, paradójico y ahora inentendible, los titulares evidencian la cruda realidad. Me refiero a la grave dicotomía económica, basada por una parte en el récord del aumento de los ingresos de Hacienda, por recaudación, justificada a costa de los contribuyentes -todos ustedes-, con la información de que el Banco de Alimentos avisa que no da abasto y sus reservas se agotan. Pensándolo un poco no es una situación baladí que “el fisco extraiga 2,44 millones al día, en un año récord de recaudación; según la Agencia Tributaria, entre enero y agosto recaudaron en Ourense 594,01 millones de euros, un 6,6% más respeto a los 556,9 millos del año anterior”, recogido así por La Región. Viene a ratificar -es lo que pienso- aquella frase de Sánchez de hace un año: la economía va como un “cohete”, pero…

Nuestros actuales dirigentes económicos o no ven, o no se enteran o les da igual lo que padezcan las personas vulnerables, que no son pocas a pesar de la recaudación de récord.

Pero… no casa el excelente, por positivo, dato numérico de dar vivas a nuestra economía, con la situación límite del Banco de Alimentos, que le lleva a pedir ayuda por la falta de productos no perecederos, de comida para abastecer a las familias vulnerables, que cada vez son más. En román paladino: no da abasto dar de comer, no hay comida que llegue y ¡la economía del país tan boyante, Pedro! ¿No estamos acaso ante una situación de injusticia social? Estos días, en precampaña electoral, los sanchistas se emplean a fondo bajo el argumento de que la derecha no desea hablar de economía, porque aquí pincha, no tiene nada que decir. Y yo suelo exclamar que la economía española irá bien, sin saber para quienes; la inflación marca su nivel más alto, pasa factura -a los más vulnerables- y lo certero es que el salario neto real de hoy es menor que en el 2018. Y para muestra el Banco de Alimentos que, los últimos informes, apunta su ayuda a unas tres mil familias de la provincia a través de 50 entidades colaboradoras, y nunca como ahora está más menguado.

Serán las entidades colaboradoras, entre las que se encuentra la Diputación de Ourense a través del Inorde -que en los cultivos de sus fincas de ensayo de A Limia hace periódicamente donaciones de miles de kilos de patatas al Banco de Alimentos- las que quiten las castañas del fuego. Mencioné “paradójico”, porque paradoja es que en este finiquitado mes de octubre encabecen la información provincial dos titulares: “El fisco extrae 2,44 millones al día en un nuevo año de récord de recaudación en Ourense” y “El Banco de Alimentos pide ayuda”. Dos titulares que no concuerdan con ese optimismo antropológico, en forma de pavoneo, de la economía española va como un “cohete”, al decir de Sánchez. Nuestros actuales dirigentes económicos o no ven, o no se enteran o les da igual lo que padezcan las personas vulnerables, que no son pocas a pesar de la recaudación de récord.

Sí, nunca un Gobierno de España había recaudado tanto -más de 1.400 millones al día-, lo que nos indica que los españoles pagan como un país puntero, pero son muchos españoles los que no lo disfrutan. ¿Será solo por una mala redistribución de la riqueza? ¿Todo queda en música celestial macroeconómica? De lo que no dudo es que estamos delante de una voracidad fiscal, lo único a que se dedica el Gobierno, para un paguen y nosotros decidiremos. Al momento de terminar estas líneas salta la información: “La factura de la luz subirá un 38% y será la más cara para este mes en cuatro años”. ¿Quién no querrá hablar de economía en estos momentos?

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