El club

Publicado: 03 ago 2026 - 03:50
Opinión en La Región
Opinión en La Región | La Región

Una cosa que siempre nos ha fascinado a todos o a muchos creo yo, en las películas y series inglesas de televisión de época y los ingleses bordan ese tema cinematográficamente de una forma increíble, son esos clubs de hombres, esos clubs privados tan típicos de los británicos en los que los ricos o aristócratas, siempre varones por supuesto, se juntan para tomar un Oporto, charlar entre ellos, fumar unos puros o pipas, e incluso pasar la noche durmiendo allí si se tercia.

En el caso de que ocurriera esto último porque el joven o viejo se había metido demasiados gintonics entre pecho y espalda aquella tarde, entonces su esposa, hijos y criados no le daban importancia a que no apareciera por casa: George se habrá quedado a dormir en el club, no pasa nada. Ya aparecerá mañana. James: sirva el desayuno a las ocho, como siempre.

Por supuesto que para entrar en el selecto club tenías que tener posibles por decirlo así: una buena fortuna, títulos, nobleza o lo que fuera. Los pobres no tenían clubs. Los pobres tenían pubs cutres o sucias tabernas en las que se ponían igualmente morados, en su caso de cerveza barata, pero en los que no podían quedarse a dormir después del cierre y tenían que irse a su casa aunque fuera rebotando por las paredes y agarrándose a las farolas de la ciudad.

Para que te admitieran en un club de aquellos tan elegantes y que quedan tan bien en esa películas ambientadas en Oxford o en Londres aparte de pagar una sustanciosa cuota por supuesto, tenías que ser aceptado por un grupo de veteranos que examinaban con lupa tus aptitudes y juzgaban y valoraban tus ¿posibles?

No era fácil. Como en las hermandades universitarias de los Estados Unidos que conocemos por las películas, en aquellos clubs ingleses tan finos te las hacían pasar putas. Y lo sé porque a mí mismo me tocó sufrir algo así de chaval en un conocido colegio mayor madrileño del que me expulsaron, así que no entré en el club. No es un asunto solo inglés. Pero hoy hay un club de esos super elitista y nuevo en el mundo. Y claro está, es muy difícil entrar ahí si no tienes esos ¿posibles?

Es el “Club de los Cinco”, que dicho así podría parecer el título de una novela juvenil de aventuras de Enid Blyton como Los Cinco en la Isla Kirrin, Los Cinco se van de camping, “Los Cinco se divierten”, o “Los Cinco en el Páramo Misterioso”. Pero no. No tiene nada que ver. Los Cinco de los que hablo son Donald Trump, Vladimir Putin, Benjamín Netanyahu, Quim Jong-un y Xi Jing Ping.

¿Quiere usted formar parte de ese club? Yo no.

Parafraseando lo que dijo una vez Groucho Marx com su fina ironía y mala leche: “Yo nunca entraría en un club que me admitiera como socio”. Claro que este no es mi caso, porque nunca me admitirían.

Contenido patrocinado

stats