Rafael Torres
Los papeles del golpe
Carlos Cipolla, especialista sobre la estupidez, considera a esta como uno de los rasgos más peligrosos del ser humano. Una persona estúpida puede causar pérdidas a otra persona o grupo de personas sen obtener ganancia alguna para sí mismo llegando incluso a tener pérdidas.
Acaso no cometen una sonora estupidez los parlamentarios del Congreso pertenecientes a los grupos de la derecha, votando en contra del decreto que convalidaba las medidas incluidas en el escudo social, lo que protegería a las familias más vulnerables, beneficiándose de ello miles de españoles. Como la estupidez no tiene límites, superando la irracionalidad del voto negativo, se coloca Vox que incomprensiblemente rechaza la subida de las pensiones, Reafirmándose en su intento de privatizar el sistema público. Pero lo más incomprensible y claramente propio de estúpidos en niveles superlativos, es el elector que voluntariamente vota a candidatos que representan a partidos políticos que perjudican sus intereses e incluso su pertenencia a una clase social que se juega las conquistas conseguidas tras decenios de luchas con centenares de víctimas en holocaustos ignorados. La alianza, nunca derrotada, del lumpen con la aristocracia, sigue conquistando los corazones de los más estúpidos.
Lo inquietante es que teóricos representantes del pueblo tengan poder de estructurar nuestro futuro, como si esto fuera algo lógico e incluso providencial, sin tener en cuenta los efectos negativos sobre la vida de las personas y que la estupidez del necio acelera la llegada del apocalipsis climático.
Lo inquietante es que teóricos representantes del pueblo tengan poder de estructurar nuestro futuro, como si esto fuera algo lógico e incluso providencial, sin tener en cuenta los efectos negativos sobre la vida de las personas y que la estupidez del necio acelera la llegada del apocalipsis climático. Los apósteles del retroceso al Viejo Régimen, no renunciarán a los privilegios feudales y aristocráticos que subordinan la democracia a los derechos de propiedad intelectual certificada por las elites formadas en Silicón Valley incluyendo la libertad que ofrecen las nuevas tecnologías y que alienan los cerebros de los hijos del homo sapiens. Políticos de nula formación asumen el papel de intelectuales orgánicos al servicio del capital, potenciando una selección de líderes disruptivos que cuestionan el sistema constitucional, planificando la toma del poder eliminando para ello los controles institucionales que entorpecen los beneficios que los “fondos de inversión” auténticos bastiones ideológicos que destruyen la convivencia y justifican la represión.
Estúpido es el científico que pone su saber al servicio de la muerte.
Estúpido es el que cree que votando a sus enemigos de clase alcanzará la victoria.
Estúpido es el que cree que Europa puede vivir sin migración.
Estúpido es el que lee lo que no entiende y da lecciones al autor.
Estúpido es el que actúa como político porque leyó el anuario de ABC.
Estupido es el que lee a Cipolla sin conocer el Quijote.
Estupido es el que presume de su imagen en el espejo y se cree guapo.
Estupido es el que desconoce el amor porque vive odiando.
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