Ante el Foro de Palos o de Pavos

PERDÓN POR LA MOLESTIA

Publicado: 25 ene 2026 - 06:40
Ante el Foro de Palos o de Pavos
Ante el Foro de Palos o de Pavos | La Región

Mario Moreno “Cantinflas”, al soportar a gente engreída, solía decir que “cuando cenas con tus suegros siempre quieres mostrar tus conocimientos de geopolítica”. Esta semana se celebró en Madrid la feria turística Fitur, con la habitual presencia institucional ourensana para presentarle a los políticos que han ido desde Ourense lo importante que es Ourense para hacer turismo en Ourense. Por quinto año, el alcalde Jácome impidió que la ciudad estuviese representada. Asalta la duda de si la ausencia obedece a la utilidad del certamen o a que la capital tiene poquito que enseñar turísticamente desde que él está al frente.

Hay quien sostiene la teoría de que tenía esas fechas reservadas por si le invitaban al Foro de Davos, reunión anual de líderes mundiales que se ven las caras en la ciudad suiza para ponerle fecha de caducidad al llamado orden mundial. Incluso algunas fuentes municipales sugieren que Trump preguntó por él. Dan a entender también que Jácome no descarta replicar en Ourense el encuentro de relevancia planetaria, en línea con otros éxitos anteriores como la construcción de la torre de 80 pisos en Mariñamansa o la captación de científicos para que investigasen en un cuchitril municipal. Incluso hay quien sugiere que querría llamarle al evento Foro de Palos, reuniendo a personajes de diferente pelaje identificados con la famosa frase de “dar el palo a lo grande” o Foro de Pavos, convocando a políticos de plumaje ético parecido al suyo. Pero, ya reflexivo, creo que optará por no impresionar a ningún suegro con sus conocimientos de geopolítica y dedicará tiempo a otras cosas ya previstas y con mucho tirón. Por ejemplo, el día 12 de agosto Galicia será un lugar privilegiado para ver el eclipse solar, algo nunca visto desde el siglo XVIII. La Xunta pronostica un aluvión de turistas para un espectáculo único y prepara un ambicioso operativo para que sea un éxito, del que Ourense también se aprovechará. Se avecina un momento de esplendor turístico sin necesidad de ir a Fitur. Lo malo es si el ourensano medio no repara en el evento, acostumbrado como está al eclipse político perpetuo en el que vive.

Sin la memoria de jóvenes airados

Una recopilación de la “Antología del disparate” recoge delirantes respuestas en los exámenes. Uno de Religión preguntaba qué es la fe: “Fe es lo que nos da Dios para poder entender a los curas”, respondió un estudiante. El periódico contaba que de un tiempo a esta parte “los jóvenes ourensanos buscan refugio en la Iglesia ante el desencanto de la sociedad actual”. Es una alternativa, sin duda. Se ha pasado de intentar cambiar el mundo a rezar por él. Varios observatorios aseguran que la Generación Z encuentra respuestas vitales en opciones políticas de derechas, Vox y PP para entendernos. Hace unos años, Manuel Jabois publicó un artículo en Diario de Pontevedra en el que aseguraba conocer que Alberto Núñez Feijoo “había estado enamorado de una lechera”, justamente cuando los de su generación corrían delante de las lecheras, así llamados los coches patrulla de la Policía Nacional en los 70, los grises. Los jóvenes conservadores de hoy parecen ser de ese palo, mejor crecer a los pechos de una lechera feraz que cuestionar el poder establecido. Muy pocos hoy harían suya aquella letra de Loquillo que invocaba otros tiempos desde Memoria de jóvenes airados: “Nosotros, que somos los de entonces, los que no tenemos dónde, los que siempre hablamos solos, los que no formamos parte, decidimos seguir al margen, viviendo en el alambre”. Al poder no se le modula, se le obedece más que nunca en la democracia formal. Adiós al orgullo generacional de Loquillo: “Nosotros, que estamos siempre alerta, marcamos la diferencia sin haceros reverencia”. Que Dios nos pille confesados. Y con fe para poder entender a los curas. Y a algunos jóvenes.

Para esas cosas está ya Google

Ourense fue por unos días escenario bélico de la Grecia clásica. Como caballos de Troya, de las panzas de los tractores bajaron bizarros agricultores y ganaderos haciéndose fuertes contra el Tratado con Mercosur, finalmente aprobado y aplazado. Ocuparon calles del centro y la N-120. Comparto con una compañera de profesión frecuentes reflexiones sobre el periodismo y lo normotensos que se han vuelto los nuestros, que ya no suben a los tractores poniendo el pie en el estribo por si queda algo de bosta. Echamos de menos crónicas al calor de la fogata en una gélida noche en medio de los manifestantes que duermen al ras. La Inteligencia Artificial aún no pisa el barro y el periodismo no lo aprovecha, ya no se mancha las Converse. Pero no son los únicos. Recuerdo tractoradas contra el precio de las patatas de Xinzo con sindicalistas que hoy ocupan escaño subidos a los tractores como el general Pavía entrando al Congreso a la grupa de su caballo. Tempus fugit. Tampoco queda margen de maniobra entre los representantes de los partidos y las instituciones a las que pertenecen. Nada que incomode a quienes les han puesto. Lo saben bien los tractoristas, que cataron pronto que los representantes de la Administración son los muñecos del ventrílocuo de Madrid y Santiago. Nada enturbió al ourensano medio que estoicamente soportó las incomodidades de circular entre tractores mirando cada vez más de reojo a las preocupaciones de agricultores y ganaderos. ¿Por qué habrían de subirse entonces los periodistas a los tractores o al Caballo de Troya? Que lo haga Google o la IA.

Mira tú | Siempre es difícil aquí respetar la identidad

Siempre es difícil aquí respetar la identidad
Siempre es difícil aquí respetar la identidad | La Región

Mira tú como va tomando forma la reforma del Posío, provocando alertas en algunos colectivos por si el espacio verde queda a merced del cemento. Mira tú lo difíciles que se hacen las cosas en este Ourense, con una intervención ya pedida con Jesús Vázquez de alcalde, proyectada en el 2021, olvidada hasta que empezaron las obras el año pasado y acabarán a lo largo de este. Mira tú lo complejo que es respetar un lugar íntimamente ligado a la historia y abandonado a conciencia hasta perder su apellido botánico. Mira tú, una vez más, la hipocresía municipal que se escandaliza por cómo está la Alameda, culpando a los placeros, y consiente que otras zonas estén a merced del descuido. Mira tú el alcalde que un día de mucho calor dijo que iba a plantar 10.000 árboles y no se les ve. Mira tú la Xunta que quiere convertir la avenida Otero Pedrayo en refugio climático con plantas y árboles mientras los coches siguen pasando por arriba en vez de por un vial subterráneo. Mira tú.

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