In dubio pro accusatio

Publicado: 13 jul 2026 - 02:10
Opinión en La Región
Opinión en La Región | La Región

Últimamente se habla mucho de la presunción de inocencia, un concepto jurídico según el cual toda persona es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad. Pero se habla muy poco de la presunción de culpabilidad, otro concepto jurídico de igual o similar valor aunque no tan conocido, según el cual toda persona es culpable hasta que se demuestre su inocencia.

Y es que en el fondo los humanos somos animales que solo se mueven por costumbres, apetitos y beneficios. Y únicamente nos fijamos si se tercia en algo, lo que sea, si nos interesa en ese momento. Como esos ratoncillos de laboratorio tan simpáticos y graciosos que pulsan el botón rojo para que les caiga un cacahuete en el comedero.

La presunción de culpabilidad está poco estudiada.

Uno de sus aspectos y fundamentos más interesantes es el de “in dubio pro accusatio”, que significa que en caso de dudas o inexistencia de pruebas firmes del delito, el juez debe optar por condenar al reo y dar la razón al denunciante.

Pero aquel personaje engreído, vanidoso y cruel nos lo estaba diciendo con toda claridad: ¡Primero sentencia, después veredicto!

Pregúntenle por ejemplo a Sacco y Vanzetti: “Here’s to you Nicola and Bart,/ rest forever here in our hearts/ the last and final moment is yours,/ that agony is your triumph.”

Claro que el triunfo al que se refiere la famosa y bellísima canción de Joan Baez fue trágico porque Sacco y Vanzetti, inocentes, acabaron en la silla eléctrica.

Ese concepto jurídico de la presunción de culpabilidad estuvo muy en boga entre jueces y fiscales mucho tiempo.

Durante siglos en la antigüedad desde las sociedades de recolectores y cazadores del Paleolítico hasta la antigua Roma; entre los hunos y otros pueblos cultos de la historia ya desaparecidos; en el medievo y hasta bien entrados los siglos XIX y XX la presunción de culpabilidad fue una de las columnas de pensamiento básicas que sostenían la justicia.

Pero ahora, cuando creíamos que eso ya había desaparecido se ha vuelto a poner de moda y está muy de actualidad gracias al esfuerzo y la investigación de juristas y estudiosos que están recuperándolo del ignominioso ostracismo al que lo habían desterrado en las últimas décadas algunos grupos de pensamiento despreciables infames y modernos, como los que defienden los derechos humanos, el feminismo, el antifascismo, las corrientes por las libertades civiles y la igualdad, las sufragistas, los colectivos LGTBI, los movimientos obreros y reivindicativos y tantos otros más que, como plagas de langosta han estado colonizando y contagiando la esencia y el alma verdadera de nuestro sistema judicial que era tan sabio, justo y perfecto como un mandato de Dios que hubiera venido de las alturas del cielo para llenarnos de luz.

Ya lo explicó la Reina Roja una vez en “Alicia en el País de las Maravillas” aunque entonces no supimos verlo, quizás porque ingenuamente cuando lo leíamos pensábamos que Alicia era solo un cuento para niños.

Pero aquel personaje engreído, vanidoso y cruel nos lo estaba diciendo con toda claridad: ¡Primero sentencia, después veredicto!

Contenido patrocinado

stats