Opinión

¡Solo en casa!

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¡Solo en casa!

Ya llevamos varios días de encierro decretado por el estado de alarma y cada día nos surgen nuevas dudas motivadas por esta excepcional situación. Así la limitación de movimiento de las personas que se estableció el pasado sábado 14 de marzo nos dejaba la duda, entre otras, sobre qué hacer con nuestros hijos pequeños si por ejemplo íbamos a la farmacia o al supermercado, pues el Real Decreto no especificaba si los menores que se encontraban a nuestro cargo podían acompañarnos o no.
Apenas cuatro días después el Gobierno modificó esta excepcional norma introduciendo en el artículo 7 la prioridad de realizar las actividades permitidas de forma individual salvo que se acompañe a personas con discapacidad, menores, mayores, o por otra causa justificada, por lo   que se actualmente se permite que nuestros hijos nos acompañen a realizar estas actividades.
Teniendo claro que debemos interponer siempre el interés de los menores la pregunta que nos surge es: ¿A qué edad puedo dejar solos a mis hijos en casa? ¿Existe una edad legal? La respuesta es  No, ni en el Código Civil  ni en nuestro ordenamiento penal se regula una edad determinada, aunque si se contempla en nuestras Leyes la situación de desamparo y el delito de abandono temporal de menores que puede conllevar condenas tan graves como la prisión y/o pérdidas de tutela o patria potestad de los hijos.
Los expertos, pediatras y psicopedagogos sugieren que entre los 11 y los 14 años los menores pueden comenzar a asumir la responsabilidad de quedarse por un tiempo prudencial solos en casa, sin embargo, habrá que atender siempre al grado de madurez de los niños menores.
En definitiva y como siempre debe imperar la lógica y el sentido común, por lo que antes de dejar a nuestros hijos en casa debemos tener claro su autonomía y grado de responsabilidad y ponderar el mismo con el tiempo que vamos a permanecer fuera, si nos vamos a adquirir medicamentos a la farmacia o a trabajar toda la mañana. En cualquier caso, antes de dejar a un niño solo es conveniente transmitirles una serie de normas e instrucciones básicas sobre qué hacer ante algún imprevisto.