Mundial 1938: a las puertas del apocalipsis

SUEÑOS DE OLIMPIA

Publicado: 27 jul 2026 - 05:50
Espectacular imagen de la final del Mundial 1938, entre Italia y Hungría.
Espectacular imagen de la final del Mundial 1938, entre Italia y Hungría. | La Región

París, 1938. Lugar y año donde el fútbol se confirmó en deporte de masas, meses antes del mayor infierno en la Tierra, la II Guerra Mundial.

El enfrentamiento ideológico fue evidente y se plasmó en el césped. Los pujantes regímenes de la Alemania nazi -tras la anexión de Austria-y la Italia fascista, contra las decadentes democracias europeas. Brasil, Cuba y la actual Indonesia fueron los únicos participantes fuera del viejo continente.

En el Mundial de 1934 Italia tuvo todo a su favor para ganar. En esta cita perdió los cinco refuerzos sudamericanos de antaño y el valioso factor local. Los argentinos Guaita y Orsi, más el brasileño Guarisi, huyeron cuando el gobierno intentó movilizarlos para la guerra de Abisinia (actual Etiopía).

Se dijo que la selección jugó amenazada de muerte por Mussolini. Los historiadores lo rebaten. El régimen aprovechó el triunfo y recompensó al equipo, pero los recibió y despachó con prisa. Había asuntos más importantes.

El saludo romano, la equipación negra, en alusión al partido fascista, y la eliminación de la selección francesa en cuartos les procuró un público muy hostil.

Pese al evidente peso de la política, la selección italiana de Vittorio Pozzo era magnífica. Libre, además, de la presión asfixiante de su régimen y sociedad.

En semifinales derrotaron a una indolente Brasil (2-1) -cuyo entrenador reservó a su mejor jugador “para la final”- y en el duelo definitivo a la alegre Hungría (4-2), demostrando capacidad para competir contra diferentes estilos.

Se dijo que la selección jugó amenazada de muerte por Mussolini. Los historiadores lo rebaten. El régimen aprovechó el triunfo y recompensó al equipo, pero los recibió y despachó con prisa. Había asuntos más importantes.

Alemania invadió Polonia en 1939 y comenzó la apocalipsis. Mussolini sólo entró en combate en junio de 1940, cuando Hitler parecía invencible. Fue el comienzo de su destrucción.

La Guerra Civil destruyó a una gran selección

Varios integrantes de una de las mejores selecciones españolas de la historia.
Varios integrantes de una de las mejores selecciones españolas de la historia. | La Región

La terrible Guerra Civil impidió a nuestra magnífica selección participar en ese Mundial. 1938 partió a España en dos mitades y el fútbol se limitó a torneos regionales en ambos bandos, con una selección de “Euzkadi” en gira de amistosos por Europa.

El fabuloso equipo nacional se dispersó. La mayoría de jugadores procuraron sobrevivir y algunos prolongaron sus carreras tras la guerra o se retiraron. Fue el caso de Nogués, Erruti, Quincoces, Marculeta, Bosch, Goiburu, Lafuente, Fede, Elicegui, Lecue o Campanal.

Eizaguirre y González ‘Chacho’ Valiño lucharon a favor de los sublevados. El héroe popular Ricardo Zamora también apoyó el golpe y salvó la vida in extremis, tras huir a Francia.

Gorostiza y Erruti desertaron de la selección de Euzkadi para adherirse al bando Nacional ese año. Muchos de los integrantes del errante combinado y otros exiliados se acogiaron a varias admistías y regresaron a la España franquista para jugar o entrenar, sin mayor reproche: Zubieta (1942), Samitier y Zabalo (1944), Lángara e Iraragorri (1946) o Cilaurren (1952).

Se mantuvieron firmes en su decisión inicial Regueiro, Muguerza y Valtoirá. Prosiguieron sus carreras en hispanoamérica y nunca más regresaron.

Curioso fue el destino del seleccionador. Amadeo García de Salazar había fundado ‘Acción Nacionalista Vasca’ en 1930, partido independentista de extrema izquierda. El alzamiento le sorprendió en Vitoria (bando nacional) y fue obligado a trabajar como médico en el frente.

Terminada la guerra, mantuvo su cargo hasta que la nueva jerarquía decidió que no era el perfil idóneo y lo apartó con discreción. El regreso internacional español fue en 1941.

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