Chito Rivas
RECUNCHO HEBDOMADARIO
6 de xullo: dúas feridas abertas en Arxentina
Sir Henry, este mango está pasado.
–Lo siento muchísimo, majestad.
Estas dos líneas de diálogo pertenecen a la preciosa película de Stephen Frears “La reina Victoria y Abdul”.
A cualquiera que recuerde la escena y el contexto en que se produce le saltará una inevitable sonrisa irónica a la cara, y también al corazón claro está.
Abdul, el criado indio de la reina Victoria, le habla a menudo a la reina del sabor inigualable de los mangos y le cuenta historias maravillosas sobre esa fruta, así que ella ordena a sus ministros que le traigan uno de la India para probarlo.
Pero como es lógico cuando por fin llega el mango a Inglaterra tras un largo e imposible periplo por mar y tierra Abdul lo toca con los dedos y dictamina que está pasado, lo cual enfurece a la reina que culpa de aquel desastre a su primer ministro, ¿acaso no es ella la emperatriz de la India?, ¿cómo es que no puede tener un mango en sazón?
Esa película de Stephen Frears que no fue muy bien recibida por cierta crítica cinematográfica intelectual en su momento, tal vez esperaban que él siguiera haciendo toda la vida “Ábrete de orejas” o “Mi hermosa lavandería”, dos pelis maravillosas, a mí me parece una preciosidad como “The Queen” otra suya, porque según lo veo yo los grandes directores de cine son los que cambian de onda, de tema y de enfoque en cada nueva obra, pero en cada una resultan brillantes y nuevos otra vez.
Las tesis de la ultraderecha europea actual de que la inmigración nos invade y quiere acabar con la civilización y la cultura de Occidente son tan absurdas como ese mango blanducho y casi podrido, o como ese sir Henry incapaz de entender el mundo y mucho menos a su reina.
Para el imperio británico la India, China, etc., eran colonias orientales. Para España, las Indias eran colonias occidentales.
Sin embargo para los pueblos de sudamérica desde el año 1500 España era oriental y en cambio la Isla de Pascua, el Pacífico, Japón y China eran occidentales.
Así que ¿dónde están Occidente y su cultura?, ¿en qué punto del mapa podemos ponerlos?
Cuando los xenófobos de hoy echan mano del concepto cultura de Occidente para apoyar sus tesis de prioridad nacional o expulsión de inmigrantes se refieren a una cultura imaginaria que en realidad ni existe ni ha existido nunca.
Mi cultura y la suya, amable lector, no están en ningún sitio. Ni en Oriente ni en Occidente que eso depende desde dónde se mire el mapa. Y tampoco tiene un origen determinado ni una única definición.
En cualquier lugar del mundo pero especialmente en esta península ibérica somos todos hijos de africanos, celtíberos, honderos baleares, fenicios, griegos, romanos, vikingos, guanches, celtas de mirada extraviada al borde del Atlántico, godos, judíos, cristianos, musulmanes…
Entonces ¿dónde está ese supuesto Occidente cultural?
¿En medio del mar tal vez?
Yo no lo sé.
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