Ourense "ouro" termal, ¡terapéutico!

Publicado: 07 jun 2026 - 03:40
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Para creer aún más en nuestra diferencial potencialidad, piénsese en el “ouro de Ourense”. ¿Casualidad? Nuestro oro diferencial, con respecto a cualquier otra provincia, es el agua termal; no es ninguna casualidad que Ourense y “ouro termal” comiencen igual. Si la naturaleza nos dotó de agua termal mineromedicinal en vez de agua marina, es deber y responsabilidad de las instituciones gestionar este líquido elemento para promocionarlo, analizarlo y saber de sus propiedades organolépticas, aprovecharlo según conocimiento y prescribirlo tras demostración evidente de propiedades paliativas o curativas, para su aplicación humana-

Llevamos años con el runrún de la propuesta de las aguas termales o mineromedicinales para la cartera de servicios del Sergas y su prescripción a pacientes con determinadas patologías. Tenemos aguas mineromedicinales en caudal más que suficiente -el mayor tras Budapest- y disponemos de la cátedra de Hidrología Médica en la USC (Universidad de Santiago de Compostela), presentada el 1 de marzo de 2010 con la lección inaugural “El termalismo en Galicia de cara al siglo XXI”, pronunciada por el doctor Luis Rodríguez Míguez. O sea, disponemos de las herramientas, de la fuente del saber y producto suficiente. Y haciendo caso a la introducción de aquella lección: “La utilización de las aguas como remedio salutífero es remota; no en vano el origen de la vida ha tenido lugar en el agua, y los procesos de envejecimiento y muerte se asocian con su pérdida…” En definitiva, las aguas mineromedicinales han sido un elemento terapéutico de primer orden, con esplendor en el S. XIX y principios del XX; ya tardamos en aprovechar este recurso tan preciado en épocas pretéritas.

Resulta una buena nueva que el PP refuerce en el Senado la iniciativa para incluir la balneoterapia como tratamiento terapéutico

¿Y hoy en día? En el pleno provincial de febrero aprobamos por unanimidad una iniciativa en defensa del “termalismo terapéutico” como recurso sanitario estratégico. Aunque previamente dimos cuenta de que teníamos que salvar determinada legislación al respecto, para poder incluirlo en las terapias balnearias dentro de las prestaciones sanitarias, tal como ya ocurre en determinados países: Portugal, Italia, Francia, donde la balneoterapia es considerada herramienta complementaria en el tratamiento de determinadas dolencias y procesos crónicos. Una vez salvado el escollo legal, aprobando en el pleno provincial la supresión -por el Gobierno de España- del término “balneario” en el punto 4º del artículo 5.4 del R.D. 1030/2006, evitando así la equiparación con actividades de ocio o confort ajenas a la prestación sanitaria pretendida, para que después la Xunta realice los estudios para su inclusión progresiva, etc.

Sabedores de que, con toda la tramitación y estudios, nos queda aún un largo camino, resulta una buena nueva que dos meses después, el PP refuerce en el Senado la iniciativa para incluir la balneoterapia como tratamiento terapéutico en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS). Con la advertencia de que España, estando situada en el grupo de países -junto a Dinamarca, Estonia, Holanda- en los que estos tratamientos no son reembolsados por el sistema de salud, sí que la balneoterapia ya forma parte del mismo en Francia, Alemania, Italia y Portugal, siendo rembolsado parcial o totalmente en otros como Hungría o República Checa. Por lo que los senadores ourensanos instaron a que la Comisión de Sanidad pida al Gobierno de España que solicite un informe previo a la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, con el fin de que señale las indicaciones aprobadas para su uso con base en la evidencia clínica, seguridad y eficiencia. Es lo que se dice liderar la defensa del termalismo terapéutico con indicaciones probadas.

Ya en mayo, en el ciclo “A saúde é o que importa”, celebrado en el Liceo, el reumatólogo Rafael Melero defendió los beneficios de “la balneoterapia como complemento efectivo a los tratamientos farmacológicos”. Y Juan Gestal, el director de la cátedra de Hidrología Médica de la USC, defendió “la integración de la balneoterapia en la sanidad pública como herramienta médica frente a enfermedades crónicas”. ¡Qué casualidad!, la de un senador socialista de Ourense que advierte a la Comisión de Sanidad del Senado que la inclusión de la balneoterapia en la cartera común de servicios del SNS exige planificación rigurosa, evidencia científica y respeto al marco legal sanitario. Algo más que sabido, redundante, pero que le sirvió para abstenerse cuando sus “compañeiros” diputados provinciales votaran a favor. ¡En fin!

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