¿Es Rufián el nuevo Charles Darwin?
La evolución de las especies, o proceso de cambio gradual, en las características de las poblaciones está impulsada por una selección natural y la adaptación al entorno. Charles Darwin -naturalista y científico- postula que todas las formas de vida comparten un ancestro común. Y para mejorar la supervivencia, a partir de ese antepasado común, lo hacen mediante un proceso de selección natural. Así, en su obra fundamental, “Sobre el origen de las especies por medio de la selección natural, o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida”, Darwin propuso la teoría de la evolución por selección, en cuanto que las especies cambian con el tiempo y se adaptan al entorno, siendo las mejor adaptadas quienes sobreviven y se reproducen, llevando a la formación de nuevas especies.
Qué mal debe encontrarse la izquierda a la izquierda sanchista cuando un independentista catalán tiene que ponerse en modo emprendedor a base de “Orden, Eficiencia y Método”
Existe en el Congreso español un político republicano de izquierdas e independentista, de los autollamados progresistas -tal denominación mola mucho-, que desde siempre reniega de ser español, y tanto el susodicho como sus camaradas jamás encontraron ninguna razón de ser ni de existir del Estado español. Pero es hoy el prototipo de político darwiniano, poniendo en solfa el eslogan “Orden, Eficiencia y Método”. Es Gabriel Rufián, un espécimen adaptado a última hora a sus necesidades para reproducirse en la formación de nuevas especies. La anamnesis advierte de un origen natural adecuado para su evolución natural, cual es: sobrevivir en política al precio que sea y contra quien haya que terciar. Y si eternamente predicó la bonanza de su republicanismo independentista, ahora se propone liderar, cual Yolanda Díaz, la izquierda al sanchismo. Cataluña era su razón de ser para estar en el Congreso de España. El Congreso significaba el medio, la independencia catalana, el fin. El fin por el que había hecho un desmesurado sacrificio al trasladarse a Madrid contra su voluntad y bajo la condición de estar 18 meses. Objetivo: conseguir una Cataluña libre, republicana, de izquierdas.
Pero hete aquí que fue pasando el tiempo. Y don Gabriel Rufián le fue cogiendo gusto a la capital del Reino de España, al que también pertenece Cataluña. Y así continúa Rufián, reconvertido en un verso suelto para su formación (ERC), perdida la confianza y el aval de quienes apostaron por él, y… tras ese proceso darwiniano de selección natural o preservación de su naturaleza política, ahora “fuchica” por una confluencia de la izquierda española, bajo pretexto de “las izquierdas nos vamos al carajo”. Rufián, metamorfoseado por adaptación al entorno español, donde los más adaptados sobreviven y se reproducen, lo que conducirá a la formación de una nueva especie de izquierda, ¡española! Un Darwin político.
Atento, estimado lector, por si aún no es conocedor de que la primera aparición en el escenario se cuidó al detalle, al ritmo de “Las leyes de la frontera”: “Desde que te vi supe que cruzaría al otro lado para sobrevivir”, sonaba en la sala “abarrotá”. Y Rufián, el que viniera a regañadientes al Congreso desde su amada Cataluña, poniendo un plazo de meses a su estancia en Madrid, fue perdiendo el cariño de los suyos. Ahora advierte: “No pido a nadie renuncia a sus siglas, sólo pido ‘Orden, Eficiencia y Método’, provincia por provincia”. Pronunciándolo alto, claro, sin estridencias, en el Teatro Galileo Galilei, nos hace recordar que, para la progresía española, la política, como muchas veces la vida, es puro teatro. ¡Qué gran español teatrero!, Rufián.
¿Diagnóstico? La evolución de las especies, de Charles Darwin, es válida para Gabriel Rufián y su conglomerado -un invento más, al estilo Frankenstein-, pues, como postulaba el científico Darwin, todas las especies de seres vivos evolucionan a partir de un pasado común mediante un proceso de selección natural, siendo el origen de la selección la preservación en la lucha por la vida. Rufián se ha convertido en un luchador salvapatrias, a través de su evolución natural de autoprogre adaptado al entorno español.
Qué mal debe encontrarse la izquierda a la izquierda sanchista cuando un independentista catalán tiene que ponerse en modo emprendedor a base de “Orden, Eficiencia y Método”. Tres pilares encajadores a la perfección de una formación política española de derechas. Pero Rufián, como el que suscribe, también es sabedor de que “los pilares sustentan el templo, pero están separados, dejando espacios libres en el amor para la libertad”. Rufián, un evolucionista de la especie, por amor y pilar de la izquierda. Yolanda se lo acaba de facilitar, yéndose en diferido.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último