La tía Tere

Publicado: 28 abr 2008 - 02:00 Actualizado: 11 feb 2014 - 00:00

Cada vez que veo salir en televisión a la Sra. Vicepresidenta del Gobierno Central, no puedo por menos de acordarme de mi desaparecida y querida tía Tere. Era la mayor de las seis hermanas de mi madre y la única que quedó soltera. sí, era una típica solterona con todos los defectos y todas las bondades que esa situación depara.

La tía Tere era cariñosa, poco agraciada desde la infancia y especialista en lo que mi padre, superfino él, llamaba fornicar; no piensen ustedes que papá se refería a acción relacionada con el sexo; a mi padre jamás le escuché pronunciar un taco. En su frase dedicada a la tía: cuánto le gusta fornicar a Teresita no había ningún matiz erótico ni sexual, era la simple traducción del: cuanto le gusta joder a Teresita, que hubiera pronunciado cualquier mortal menos fino que mi padre, ante los rollos adoctrinadores que la beata de mi tía Tere, soltar hacía. La tía Tere se acicalaba para sus apariciones públicas; gustábale tapar su arrugado cuellito de pavo con lindos y luminosos pañuelos que formaban parte de su ajuar, junto a modelitos que ella llamaba discretos y que resultaban tiernos sobre su frágil cuerpecito.

La tía Tere, era mentirosilla, bueno, pienso que muy mentirosa y gustaba de adoctrinar a mi hermano y a mí sobre las bondades de Jesús de Medinaceli, siempre que ocasión tenía. La tía Tere, con todo mi respeto, mi nueva tía Tere, la eficaz Vicepresidente del Gobierno de España, me recuerda a mi auténtica tia Tere. La tía Tere es: inteligente, discreta, elegante, afable, tierna y, como ella prometió hace mucho tiempo, no aprovecha sus comparecencias públicas tras la celebración de cada Consejo de ministros, para hacer propaganda política del partido gobernante.

La tía Tere es: hábil e inteligente para buscar subterfugios que eviten dejar a su superior autoridad con el salva sea la parte al descubierto y trasforma con agilidad un trasvase en una conducción urgente de agua en la que no se extrae ni una gota del Ebro. La tía Tere es: automática, calendario, sin pilas, no necesita mantenimiento y sobre todo es tierna, muy tierna y a mí me recuerda a mi tía Tere.

Dios salve a la tía Tere.

Contenido patrocinado

stats