Benito Iglesias
¡El brutal coste de la incompetencia!
No digo que el cambio climático, que también se agrava como los excesos humanos.
Dentro de nada la mitad del globo dará empleo a la otra mitad, y a la inversa.
Casi un trueque de turistas, hoy te pago a ti y mañana, tú a mí.
¿Quién no ha sido turista o aspira a serlo? Incluso Stendhal, viajero de largas y lujosas estancias, que llegó a dar nombre al síndrome del turista: ¿Dónde vi aquella catedral gótica modélica? ¿En Alemania, en Francia o en España?
Por eso proponemos no un día ni un año sino un XXII.
Dentro de un siglo todos (nosotros) calvos.
Nosotros.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Lo último