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PISOS TURÍSTICOS
Después de 67 años de trayectoria, trabajo y dedicación, Aceros Argimiro cierra una etapa con motivo de la jubilación de José Carlos Rodríguez, actual responsable de la empresa. Así se encabezaba el comunicado que los responsables de esta empresa enviaban a sus clientes y colaboradores, coincidiendo con la retirada de toda la maquinaria del taller de aceros y aluminios a principios de mes.
Con el cierre del taller de las puertas verdes, ubicado en la calle Remedios, se echa también la persiana a uno de los comercios decanos del barrio de O Couto, con más de 67 años de vida en el barrio, desde el cual realizaba trabajos para toda Galicia, pero también para puntos tan lejanos como Reino Unido o Francia.
“El taller lo puso en marcha mi padre, Argimiro Rodríguez. Empezó con el hierro y después pasó al acero inoxidable, hará 55 años o así”, recuerda José Carlos Rodríguez, actual gerente de la empresa.
“Hicimos obras por toda España y por toda Galicia. La Facultad de Periodismo de Santiago; la residencia del presidente Manuel Fraga en Monte Pío, en Santiago; el Museo de Arte Contemporáneo, también en Santiago; bancos por toda España e incluso en Londres, una escalera de ocho toneladas para un local comercial”, señala Rodríguez.
En Ourense, la última actuación destacada que recuerda es “el arco de la entrada principal a la Catedral, la de la escalinata, todo en latón, que sería el último encargo potente que tuvimos”. En el taller llegaron a tener 10 empleados. “Mi padre tenía cuatro o cinco, y al terminar la jornada tenía que repartirlos a sus casas”, recuerda José Carlos Rodríguez, que se hizo cargo de la empresa en el 2004.
También hicieron varios trabajos para el santuario de Fátima. Entre ellos, “le corregimos el camión, porque no entraba la imagen de la Virgen y le rebajamos el trono para que pasara por la puerta; hará 15 años de esto. Antes de esa corrección la tenían que bajar del camión para que pasara por la puerta”. Son trabajos que quedan para el recuerdo de un taller que trabajaba desde O Couto para toda Galicia… y más allá.
A partir de ahora, como quiere dejar claro José Carlos Rodríguez, “toman el relevo mis hijas, continuando única y exclusivamente con la venta de los tradicionales lavaderos de acero inoxidable y los baños ostomizados”.
El edificio que fue sede durante casi setenta años del taller de Aceros Argimiro lleva meses acondicionándose para ser destinado a pisos turísticos. Los dos pisos de que consta están prácticamente listos, a la espera de pequeños detalles, y queda por habilitar el bajo, que hasta ahora estaba ocupado por la maquinaria del tradicional taller.
“Todo el edificio será destinado a apartamentos turísticos, y en la parte de atrás habrá un comedor y una cocina. Además, se acondicionarán trasteros en este bajo del edificio”, explica José Carlos Rodríguez.
El cálculo es “que esté listo en un plazo de tres meses, con la entrada del verano”, avanza.
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