Así es la apertura del tráfico en Pena Trevinca tras el socavón: a medias y desorganizada casi tres meses después

AÚN UN DESVÍO

Los coches que circulan por la calle Pena Trevinca de Ourense en sentido Auditorio siguieron tomando el desvío

Primer día de circulación en Pena Trevinca
Primer día de circulación en Pena Trevinca | Xesús Fariñas

En la mañana de este martes, a las 8:00 horas, se reactivó la circulación del tráfico en la rúa Pena Trevinca, después de los duraderos trabajos para tapar el profundo socavón que se formó en la calle tras las intensas precipitaciones del mes de enero y la remodelación de la vía.

La circulación permaneció cerrada en ambos sentidos desde el 26 de enero, cuando se abrió un hueco, que se fue expandiendo hasta alcanzar los 9 metros de profundidad, donde una serie de galerías subterráneas que no aparecían en planos urbanísticos actuales dificultaron los trabajos. Casi tres meses después el tráfico volvió a circular por el sector situado entre las intersecciones, con la rúa Monte Seixo y la estación de San Francisco -donde se desarrolla la obra-, pero de una manera desorganizada y parcial.

En el primer día de apertura al tráfico, los coches que llegaron desde abajo, en sentido hacia el auditorio, tuvieron que seguir tomando el desvío por la rúa Serra de Queixa, permaneciendo una valla para restringir su paso, a excepción de los buses urbanos que pudieron recorrer Pena Trevinca en toda su extensión.

Los coches que llegaron desde arriba, en sentido hacia la estación de San Francisco, sí que pudieron pasar, pero topándose con obstáculos al proseguir los trabajos en la carretera, no solamente en las aceras como indicó el Concello. El carril, estrechado por los trabajos, solo permitió el paso de un vehículo a la vez, viéndose dificultada la circulación por la presencia de furgones de conservación.

El máximo problema de tránsito llega cuando los autobuses urbanos pasan en sentido al auditorio, porque solo hay espacio para un carril y no hay señalización ni semáforos que paralicen a los coches que van en sentido contrario. Tienen que ser los propios trabajadores de la obra los que paran los coches para dejar pasar al autobús, dejando momentos de bloqueo total del flujo del tráfico, algo peligroso teniendo en cuenta que se trata de una vía con un gran volumen de tránsito de ambulancias.

Esta reapertura deja notar su falta de planificación a través de detalles como la falta de señalización para indicar un pronunciado resalto a la altura del portal 22 de la calle, o al dificultar más el paso habitual de los peatones, al no contar con un paso habilitado en el sector afectado. Las aceras aún siguen pendientes de reforma.

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