VUELTA AL COLE 2026
La segunda mano gana protagonismo para abaratar la vuelta a los colegios
UNA REFORMA ETERNA
Una de las arterias principales de la ciudad de Ourense sigue languideciendo entre radiales, retroexcavadoras y obreros. Más de un año después, los vecinos de la avenida de Portugal continúan sin saber cuándo van a finalizar las obras que comenzaron en su calle en mayo de 2025 y que se proyectaba que acabarían en diez meses.
Han pasado dos primaveras, un verano -falta poco para el segundo-, un otoño y un invierno, España ha ganado su segundo mundial de fútbol masculino, pero la vida en esta calzada sigue prácticamente igual: vecinos hartos de suciedad y ruido, negocios que van perdiendo clientela poco a poco y conductores que esquivan esta calle. Mientras, el gobierno de Pérez Jácome no consigue darles un horizonte de esperanza y solo se están realizando trabajos de emergencia.
“Esta situación nos ha afectado muchísimo con los clientes que teníamos que eran de paso, que ya estaban fidelizados, pero que no viven en la zona. Por ello, nos ha perjudicado en las ventas y además la suciedad nos deteriora los productos expuestos y la imagen”, comenta Eugenia Díaz, quien trabaja en una farmacia de la avenida de Portugal.
Además, señala que también perdieron clientela de la propia calle. “Ahora que vino el calor no pueden tener las ventanas abiertas porque no se puede abrir por todo el polvo que hay, entonces se van a los pueblos”, indica.
Díaz comparte una preocupación extendida entre vecinos y comerciantes de la zona: ¿Cuándo van a terminar la obra? “Ya está bien, una arteria como la avenida de Portugal se merece un poquito de respeto, con una información precisa, coherente a todos los vecinos, pero sobre todo a todos los negocios, que los negocios vivimos de la gente”, se queja.
En la misma situación se encuentra Belén Guitián. En su caso tiene un estudio de fotografía, el cual tiene que cerrar por las tardes cuando las obras comenzaron en su acera. “Si ya agosto es un mes malo, pues peor cuando tienes unas obras delante. Entonces abro solo de mañanas, si no es inviable”, explica. No es la única que tomó esta decisión, según indica, otro comerciante también tomó la decisión de cerrar a las cinco de la tarde: “Dice que, si no, es estar abierto para nada, porque no entra nadie”.
Además, cuenta que tuvo que posponer sesiones debido a los ruidos, que molestan a sus clientes y provocan que tiemblen los cristales. También la suciedad se ha convertido en un problema. “Hubo una vez que tuve que llamar a la Policía porque no vaciaban un contenedor y empezó a echar líquido y se llenó de avispas. Hay dejadez a la hora de limpiar las calles muy, muy grande”, recalca.
Yaiza Martínez es una de las personas a las que perjudica la eterna obra de la avenida de Santiago. Este miércoles, pese a las altas temperaturas, tuvo que ir caminando a recoger a su hija de la extraescolar debido a que por los trabajos de los operarios no puede ir en coche.
Eduardo Jones explica que las obras se están gestionando fatal. “No terminan un tramo, empiezan otro y dejan el anterior a medio acabar. Es un desastre”, indica. Él se muestra muy pesimista ante el porvenir de la avenida de Santiago. “Pensamos que no hay futuro para esta calle”.
Al respecto, explica que estas obras repercuten especialmente en los vecinos que viven en un primer piso, donde el ruido se hace complejo de soportar y la suciedad impide ventilar la vivienda o buscar que entre aire para paliar las altas temperaturas. “Los temblores son criminales”, explica. Además, al igual que la inmensa mayoría de sus vecinos, se queja de la falta de información sobre cuándo se va a solucionar este problema.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
VUELTA AL COLE 2026
La segunda mano gana protagonismo para abaratar la vuelta a los colegios
UNA REFORMA ETERNA
La avenida de Portugal, más de un año entre polvo y ruido
Lo último
PODCAST Y VÍDEO
El primer café | Jueves, 20 de agosto
José Antonio Constenla
MI PLAN PERFECTO
Estoy otra vez allí